julio de 2026

‘Palabras de arena (El lugar minucioso)’ de Ricardo Martínez-Conde

Palabras de arena
(El lugar minucioso)
Ricardo Martínez-Conde
Zadar eds., Madrid, 2021

Ricardo Martínez-Conde invoca, empleando palabras de arena, un mapa del alma a modo de diario no cronológico (aunque en él seremos testigos del paso de las estaciones) lleno de pensamientos tintados de la melancolía impresa en su carácter celta. Sus minuciosos códigos traducen una naturaleza omnipresente que moldea el vivir y el sentir del hombre que la reseña y que se antoja también primigenia y universal.

La soledad, el mar (y la soledad del mar), el lento y monocorde pasar del tiempo, la piedra, las hojas, el viento, el cielo, la luz que llega y se desvanece, la duda y también la nostalgia describen al escritor que era cuando le fueron otorgadas estas palabras y prefiguran el que llegará a ser.

La intimidad alumbra cada página, los silencios fluyen y dibujan un microcosmos personal que late entre los espacios de las letras, generando ondas que alcanzan el pasado y el futuro y se dispersan como cenizas al frío aire de una larga noche.

Y luego está la lluvia. La lluvia que todo lo impregna: física e irreal a un tiempo, serenamente grávida y eterna, que se dirige a nosotros, a través de Ricardo (compendio de un norte que parece soñado), en su secreta y elemental lengua.

Distribuidor: www.lasombradecain.com

COMPÁRTELO:

Escrito por

Archivo Entreletras

Un país de cocineros que se atraganta
Un país de cocineros que se atraganta

Me gusta mucho comer, ¡qué leche! como a todos y añoro de qué manera la comida de mi madre que…

El club de algunas “damnificadas” literarias: ¿revolucionarias actuales?
El club de algunas “damnificadas” literarias: ¿revolucionarias actuales?

Entradillas: Si la realidad inspira la literatura y la literatura se apoya en la realidad… ¿de qué manera la mujer…

Referendum constitucional
Referendum constitucional

Los miembros de algunos partidos se autodefinen ‘constitucionalistas’, pero no pasan de ser ‘constitucionaleros’. Es su forma de deslegitimar ahora…