septiembre 2020 - IV Año

LUGARES

Buscando a Doña Emilia

Una visita a la Casa-Museo de Doña Emilia Pardo Bazán en A Coruña

Mi padre era muy feminista y me educó en una amplia libertad de conciencia:
mira hija mía –me decía muchas veces- los hombres somos muy egoístas,
y si te dicen alguna vez que hay cosas que puedan hacer los hombres y las mujeres no,
 di que es mentira, porque no puede haber dos morales para los dos sexos.
Palabras de Emilia Pardo Bazán 
aparecidas en una entrevista en 'La Esfera' (14 de febrero de 1914)

Fotografías: Pilar Guerrero

Bazan 1En A Coruña, a poca distancia de la plaza de María Pita, en la calle Tabernas, se encuentra la Casa-Museo de Emilia Pardo Bazán. En este ‘pazo urbano’ vivió muchos años la escritora y, por expreso deseo de su familia, es actualmente la sede de la Real Academia Galega.

Hay Casas-Museo previsibles e incluso rutinarias. La de Pardo Bazán es auténtica, reivindicativa y parece concebida, no sólo para guardar la memoria de la escritora, sino para realizar una pedagogía propedéutica sobre su vida y sobre su obra.

Quizás hoy, vista con perspectiva, estamos en mejores condiciones para apreciar el significado encubierto de muchas páginas de esta tenaz luchadora y enérgica creadora. ¿Quién fue doña Emilia Pardo Bazán? un referente imprescindible, no sólo de la literatura realista y naturalista sino del ensayo y crítica literaria y de las ideas reformistas más avanzadas. Fue en muchos campos pionera. Es de destacar su actitud proto-feminista y reivindicativa que la convierte en una auténtica avanzadilla que precede a la generación de la República, en la exigencia de reformas y que pone en primer plano los derechos de la mujer. Supo luchar valientemente contra los prejuicios y costumbres muy arraigadas que impedían su visibilidad y realización social.

Bazan6Fue una mujer de armas tomar, que apostó por cambios profundos en la educación femenina, abogando por políticas de igualdad, como se pone de manifiesto en las palabras que sirven de frontispicio a este artículo; si bien, su espíritu enérgico caía con frecuencia en contradicciones. Quiso ser y fue, por encima de las circunstancias, una mujer libre.

Cuando se visita un museo suelen ser relevantes las primeras sensaciones que produce. Podría decirse que este es un Museo firme en la defensa de los derechos de la mujer, que muestra con habilidad y valentía los prejuicios que impedían su realización, los que hicieron imposible el ingreso de doña Emilia en la Academia de la Lengua y las diatribas reaccionarias que hicieron que muchas puertas permanecieran cerradas, actuando en nombre, de una misoginia atroz, como numerosos documentos de los expuestos, lo atestiguan.

Bazan2La Casa-Museo fue, en su día, una mansión aristocrática. Lo que se advierte en los cuadros de Sorolla o de los Madrazo, en la escultura barroca de María Luisa Roldan, en una cristalería procedente de los talleres de La Granja o en una vajilla de Limoges, junto a objetos de uso personal como una pluma-lapicero con calendario perpetuo. Siguiendo los usos de la moderna museografía, muestra como no podría ser menos, una selección del patrimonio bibliográfico que permite afirmar, con contundencia, que Emilia Pardo Bazán fue una mujer culta, preparada y que estaba al día de las cuestiones culturales e intelectuales de su momento histórico. Así como periódicos, revistas e información audiovisual para contextualizar la visita.

A la hora de calibrar su importancia, es de destacar que fue una lectora precoz que supo asimilar textos de Platón, de Kant, de Spinoza o de Spencer. Que leía en francés a autores como Víctor Hugo, que asistía en París a las tertulias de los Goncourt, que tuvo acceso, en francés, a los autores rusos…

Gozó de la amistad de destacados intelectuales como Francisco Giner de los Ríos, fundador de la ILE (Institución Libre de Enseñanza), o Benito Pérez Galdós con quien le unían lazos afectivos. A este efecto en una de las salas del Museo están reflejadas las opiniones favorables o desfavorables de diversos escritores e intelectuales sobre doña Emilia. Reproducimos aquí la de B. Pérez Galdós:

… lo que avalora es el talento poderoso y el mágico estilo de la escritora y novelista que tan alto puesto ocupa en las letras españolas. Es verdad, que es cosa que a todos maravilla que una mujer posea aptitudes tan relevantes en todos los órdenes.’ Comentario referente a las conferencias impartidas por Doña Emilia en el Ateneo de Madrid (1887).

Se da la curiosa circunstancia de que doña Emilia es la única mujer que figura en la Galería de Retratos del Ateneo madrileño.

Bazan5Emilia Pardo Bazán, no es una desconocida. Pero… su vasta obra se explora parcialmente y mal. Suele limitarse a Los Pazos de Ulloa (1886) y a su continuación La madre naturaleza (1887), novelas sumamente representativas del naturalismo en España, que nos muestran la fuerza y la ley del instinto y, también, la influencia del caciquismo y el peso de la iglesia en el mundo rural.

Doña Emilia fue una mujer inquieta, fijémonos, por ejemplo, en que tradujo a Shakespeare y que junto a la labor creativa cultivó la crítica y el ensayo. La cuestión palpitante es, por ejemplo una colección de artículos sobre el naturalismo, de gran interés, que fue prologada por Leopoldo Alas ‘Clarín’. Sus ensayos no acaban ahí. Desde niña se sintió atraída por la literatura del Padre Feijoo y compuso El estudio crítico del padre Feijoo, también, son interesantes sus ensayos sobre La Revolución y La Novela en Rusia o La pedagogía en la literatura del Renacimiento, prueba de su erudición, cosmopolitismo y amplísima cultura.

Bazan3Emilia Pardo Bazán fue pionera en muchos ámbitos. Rompedora y decidida, comenzó a transitar itinerarios que las generaciones posteriores no han hecho otra cosa que proseguir y reivindicar. Citemos, por ejemplo, sus esfuerzos por difundir la cultura Galega o su posicionamiento a favor de la abolición de la pena de muerte.

Con frecuencia dio mucho que hablar, ya que no tenía pelos en la lengua, y porque en la sociedad en la que se desenvolvía, todo lo que protagonizaba una mujer o se apartaba del camino previamente establecido, se consideraba piedra de escándalo.

Quiero referirme a su novela La Tribuna que despertó muchas reticencias en la burguesía provinciana al convertir a una cigarrera de la fábrica de tabacos, Amparo, en protagonista de la obra. Se adelantó al describir la vida de la clase obrera en una ciudad de provincias. Leopoldo Alas ‘Clarín’ convirtió Oviedo en Vetusta; Benito Pérez Galdós hizo de Orbajosa la ciudad de la Castilla profunda, donde todo lo maneja a su gusto doña Perfecta, un emblema para su universo narrativo de la España profunda, Emilia Pardo Bazán describe en las calles y en la forma de vida de Marineda a La Coruña a la que convierte en epicentro de su mundo literario.

Bazan4Hay lugares con encanto y distinción. Hay Casas-Museo como la de Emilia Pardo Bazán que merecen una visita por el valor de su patrimonio documental, bibliográfico… y por el buen gusto con el que se muestra. Quien lo visita se forma una idea certera de la vida, de la obra y de la lucha que tuvo que protagonizar durante toda su vida doña Emilia para defender los derechos de la mujer, la cultura Galega y su papel de creadora en un mundo cerrado y hostil.

Se sintió reconfortada al ser nombrada Catedrática de Literatura Románica… pero las constantes negativas a su petición de ingreso en la Real Academia de la Lengua que sólo permitió la entrada de la mujer tras la muerte del dictador… fue un trago amargo, una herida mal cicatrizada que permaneció abierta hasta el final de su vida.

La acogedora ciudad de A Coruña tiene mucho que ofrecer a sus visitantes. El mejor consejo que podemos darles es que en su próxima visita dediquen un par de horas a esta Casa-Museo, paseando por sus habitaciones, contemplando los objetos que fueron significativos para doña Emilia, explorando retazos de su vida que fueron pioneros en su tiempo y que hoy consideramos derechos adquiridos, gracias a su valentía, dignidad y ejemplo.

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