abril de 2026

Kansas. El hijo pródigo se fue a buscar polvo en el viento

Carry on wayward son (Adelante, hijo pródigo)
Kerry Livgren, 1976

La banda estadounidense Kansas (del estado del mismo nombre, concretamente de Topeka) ha quedado en la historia de la música, sobre todo en España, gracias al éxito alcanzado con Dust in the wind (Polvo en el viento). Una forma de ver si un tema es inmortal puede ser el hecho de que sea conocido por muchas personas que ni siquiera habían nacido cuando se escribió, y creo que es el caso. Pero ese tema pertenece al posterior y quinto álbum del grupo titulado Point of know return, de 1977.

La canción (y el disco) que hoy nos ocupa es de 1976. El álbum Leftoverture fue grabado en Bogalusa (Louisiana) en el estudio In the Country. Este trabajo alcanzó el número dos en el conocido allí como país del norte (Canadá) y el cinco en USA. El listado de canciones es amplio y variado:

1.- Carry on wayward son
2.- The Wall
3.- What’s on my mind
4.- Miracles out of nowhere
5.- Opus insert
6.- Questions of my childhood
7.- Cheyenne anthem
8.- Magnum Opus
a. «Father Padilla Meets the Perfect Gnat»
b. «Howling at the Moon»
c. «Man Overboard»
d. «Industry on Parade»
e. «Release the Beavers»
f. «Gnat Attack»

Llama la atención el último tema, una especie de suite casi instrumental (salvo unos versos) que lleva por título Magnum Opus. El grupo no era muy conocido en España cuando se lanzó este álbum (y eso que era el cuarto). Cuenta el gran Luis Buñuel que habiendo leído un relato de José Bergamín titulado Los náufragos de la calle Providencia, quiso llevarlo a la pantalla. El título… Esa sí que es buena. El propio Bergamín había contado al genial aragonés que quería hacer una obra de teatro titulada El ángel exterminador. El cineasta respondió: “Si yo veo eso en un cartel de cine, entro inmediatamente en la sala”. El resto es conocido y la película… ¡como para perdérsela!

Algo así experimenté cuando vi el álbum en la lamentablemente desaparecida tienda madrileña de Discoplay en los sótanos de la Gran Vía.  Viendo algo que se titula “El Padre Padilla encuentra al mosquito perfecto” y que finaliza con el ataque del mosquito, ¿quién se resiste a comprar el disco?

Y así pude percibir que el rock progresivo existía también en Estados Unidos, y que podía llevar elementos de country, blues, jazz o lo que cada cual quiera ver en el último tema de la obra.

Juan de Padilla, nacido hacia 1500, fue en la expedición de Francisco Vázquez de Coronado en 1540 en busca de las siete ciudades de oro, también conocidas como Cíbola, una especie de El Dorado del norte. En vista del resultado obtenido, decidió quedarse allí a evangelizar nativos; ya sabemos que el concepto de “evangelizar” es muy subjetivo y, de hecho, acabó en no pocas ocasiones en explotación e incluso exterminio. El hecho es que el susodicho Padre Padilla murió asesinado en 1542 y su inclusión en el tema debe considerarse una broma de Livgren a la vez que una especie de homenaje al que se considera actualmente el primer mártir cristiano en los Estados Unidos.

Leftoverture, que viene a ser una mezcla de “leftover” (restos, sobras) y “overture” (obertura) abría con Carry on wayward son (Adelante, hijo pródigo) con un coro inicial hoy ya mítico, aparte de un buen solo de guitarra, eso no puede faltar en el bueno de Kerry. Estos son los créditos:

Voz principal y coros, órgano: Steve Walsh
Coros: Robby Steinhardt
Guitarra principal y piano: Kerry Livgren
Guitarras: Rich Williams
Bajo: Dave Hope
Batería: Phil Ehart

Y esta es la letra:

Carry on, my wayward son
There’ll be peace when you are done
Lay your weary head to rest
Don’t you cry no more

Once I rose above the noise and confusion
Just to get a glimpse beyond this illusion
I was soaring ever higher
But I flew too high
Though my eyes could see, I still was a blind man
Though my mind could think, I still was a mad man
I hear the voices when I’m dreaming
I can hear them say

Carry on, my wayward son
There’ll be peace when you are done
Lay your weary head to rest
Don’t you cry no more

Masquerading as a man with a reason
My charade is the event of the season
And if I claim to be a wise man, well
It surely means that I don’t know
On a stormy sea of moving emotion
Tossed about, I’m like a ship on the ocean
I set a course for winds of fortune
But I hear the voices say

Carry on my wayward son
There’ll be peace when you are done
Lay your weary head to rest
Don’t you cry no more (no)

you will always remember
(Carry on) nothing equals the splendor
Now your life’s no longer empty
Surely heaven waits for you

Carry on, my wayward son
There’ll be peace when you are done
Lay your weary head to rest
Don’t you cry (don’t you cry no more)

No more

Posible traducción:

Sigue adelante mi pródigo hijo,
Habrá paz cuando lo hayas logrado
deja tu fatigada cabeza descansar,
no llores más.

Una vez que me sobrepuse al ruido y la confusión
solo para conseguir una visión a través de esta ilusión
iba ascendiendo cada vez más
pero subí demasiado alto.
Aunque que mis ojos podían ver, seguía siendo ciego,
aunque mi mente podía pensar, seguía siendo un loco
y escucho voces en mis sueños
que me dicen…

Sigue adelante mi pródigo hijo,
Habrá paz cuando lo hayas logrado
deja tu fatigada cabeza descansar,
no llores más.

Haciéndome pasar por un hombre por alguna razón
mi farsa se convirtió en la atracción principal,
y si yo pretendo ser un hombre sabio
esto seguramente significa que no sé nada.
Sobre un tormentoso mar de turbulentas emociones,
sacudido como un barco en el océano
he fijado un curso por los vientos de la fortuna,
pero escucho las voces decir…

Sigue adelante mi pródigo hijo,
Habrá paz cuando lo hayas logrado
deja tu fatigada cabeza descansar,
no llores más.

Sigue adelante, siempre recordarás…
sigue adelante, que nada iguala al esplendor,
ahora tu vida ya no estará vacía
seguramente el cielo te está esperando.

Sigue adelante mi pródigo hijo,
Habrá paz cuando lo hayas logrado
deja tu fatigada cabeza descansar,
no llores más.

No más.

El tema puede ser considerado una especie de himno dirigido a un hijo pródigo o descarriado para animarle a continuar con su camino prometiéndole la felicidad final. Lejano, pues, a la idea de arrepentimiento o de algún tipo de redención y esa clase de tópicos un tanto trasnochados. La repetición del estribillo no deja de ser un mantra de perseverancia (seguir en el camino elegido) sin que falte la esperanza, que para eso Pandora la dejó en su caja. También la búsqueda de la luz y de la verdad, más allá de la caótica vida cotidiana. Humildad, conocimiento de las propias limitaciones y la importancia del hecho de esa busca; sólo intentarlo ya merece la pena; la verdadera sabiduría solo se encuentra aumentando el conocimiento vital y la experiencia. El recuerdo de que nadie escarmienta en cabeza ajena está presente en lo que suele llamarse espíritu de la letra. Y, finalmente, la lucha interna entre lo razonable y lo emocional, entre el pensamiento y el sentimiento, entre la teoría y la práctica, entre el estudio y la vivencia, todo va unido, todo contribuye a un propósito que no puede ser otro que la felicidad.

Carry on wayward son:

Leftoverture completo:

Y para nostálgicos, Dust in the wind:

COMPÁRTELO:

Escrito por

Archivo Entreletras

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