Nació un 17 de mayo de 1936 en Kansas y murió el 29 de mayo de 2010, a los setenta y cuatro años. Considerado un rebelde de Hollywood, se convirtió en un actor que dejó huella en importantes roles.
Trabajó en más de ciento cincuenta películas. Debutó en el cine con un pequeño papel en Johnny Guitar, pero su nombre no aparece en los títulos de crédito.
El papel que le dio fama fue un secundario en Rebelde sin causa, dirigida por Nicholas Ray e interpretada por el ídolo de Hopper, James Dean. También llevó a cabo una interpretación secundaria en la famosa película Gigante, al lado de Rock Hudson y Elizabeth Taylor.
Estudió en la Lee Strasberg Acting School, y sufrió un duro golpe cuando murió su amigo e ídolo James Dean.
Pero Hopper alcanzaría la fama al dirigir la película Easy Rider, junto a dos actores míticos, Peter Fonda y Jack Nicholson. Película clave de los sesenta, demuestra que el mundo de los hippies y la libertad era un hecho constatable en esa generación.
Las adicciones de Dennis a las drogas y al alcohol le hacen tener un carácter violento con las esposas que tuvo, ya que se casó cinco veces. Fue un temperamento duro y difícil, que puede emparentar con el de Klaus Kinski.
El papel que le dio Wim Wenders en El amigo americano que representa el vaquero que induce a Bruno Ganz al asesinato y que representa la muerte, marca una nueva etapa en su carrera. Hopper estuvo prodigioso en esa interpretación, su mirada, las escenas en las que se asoma al balcón, como si fuera Mefistófeles, marcan una nueva trayectoria.
Y no hay que olvidar al fotógrafo enloquecido por la guerra en la mítica Apocalyse Now de Coppola, rodada junto a su buen amigo Marlon Brando, como el enfermo Coronel Kurtz.
Y el sádico de Terciopelo azul, polémica película que dirigió David Lynch, demuestra que la vida de Dennis Hopper se plasmaba en el cine, traspasaba en la pantalla.
Dirigió Colors, que fue muy aclamada, con Robert Duvall de protagonista. Como los papeles de villano le encajaban, protagonizó al terrorista de Speed, junto a Keanu Reeves y Sandra Bullock.
Hopper enfermó de cáncer de próstata, que le llevó a la tumba, y ya muy enfermo, se le ve en una foto, con su amigo Jack Nicholson. Odiado y amado a la vez, fue un rebelde en la vida y en el cine. Hoy lo recordamos.











