septiembre 2020 - IV Año

ENSAYO

Conflicto y negociación ¿A quién le puede interesar?

psoeercTras el acuerdo para la investidura, se ha acordado establecer un dialogo, para a continuación, disponerse a negociar, ello significa que se ha establecido una negociación para explorar si es posible una negociación, para ello el PSOE, ha cedido desde sus posiciones iniciales y ERC, también cede en sus posiciones de salida, ambas formaciones, han tenido que ceder para acceder a alguna solución, que pueda interesar a las dos partes y al interés general.

¿A quién le puede interesar mantener posiciones rígidas que solo puedan conducir a una ruptura?; Una ruptura de la sociedad catalana, una posible ruptura institucional o una posible ruptura del estatus quo regulado en la constitución o dicho de otra forma una primera ruptura del estado español.

¿A quién le puede interesar hacer permanente una situación que conduce a la inseguridad económica y una inestabilidad social? Tanto si triunfase una posición o la contraria, conduciría a una desestabilización social, marcada por la ruptura de la convivencia o lo que es lo mismo, al enfrentamiento, ya sea abierto o tapado, enmascarado o psico-socio-patológicamente encubierto, pero, además, sin lugar a dudas sufriría por mucho tiempo el castigo de los mercados de los países más próximos, el enojo de los grandes decisores de los intereses económicos y seria objetivo de los oportunistas más abyectos.

La cuestión catalana, viene marcada por una realidad innegable matemáticamente; casi la mitad de la población se posiciona en contra del ‘procés’, a su vez, casi la mitad de la ciudadanía se manifiesta a favor, pero también hay que tener en cuenta, una pequeña franja fronteriza, aquellos que desde una posición de confort, no se manifiestan. Estos últimos, en lo que seguramente en lo único que están de acuerdo es en cerrar el conflicto abierto, que solo puede llegar a aportar más incertidumbre política y económica en el marco de un mundo interdependiente y con la mirada puesta en la dimensión sociológicamente global del ser humano.
Permítanme un pequeño análisis, ¿que entendemos cómo dialogo?

Un diálogo es la comunicación verbal o escrita con la que se comunican las personas o las instituciones para un intercambio de información, alternándose el papel de emisor y receptor. El dialogo conlleva una discusión {o una comunicación mutua con retorno (feed back)} en busca de avenencia. (RAE)

Podría decirse también que constituye unas conversaciones entre dos o más interlocutores que exponen sus ideas y comentarios de forma alternativa, habitualmente sobre un problema con la intención de llegar a un acuerdo o de encontrar una solución.

Ahora bien, el cierre de un acuerdo para la solución del problema puede conllevar, abrir una negociación.

Pero ¿qué es una negociación?

Una negociación, es un método para la resolución de un conflicto mediante acuerdos entre las partes, consiste en el acercamiento de las partes opuestas hacia una posición mutuamente aceptable(1).

Negociar implica moverse. Nos movemos de nuestra posición preferente o inicial, para llegar a un punto de acuerdo aceptable para ambas partes. La habilidad del negociador consiste en recorrer la distancia mínima compatible con la obtención del acuerdo.

Toda negociación implicará siempre ceder en aquello que se puede ser flexible, sin cesión no hay negociación, pero teniendo en cuenta que para ambas partes existe un Punto de Ruptura.

En un entorno de globalización como el que vive el mundo de hoy, quien no negocia bien, no logra sobrevivir.

El método de negociación no implica que uno gane y otro pierda, sino que consiste en un encuentro de un intercambio que se inscribe siempre en el largo plazo.

La mejor fórmula consiste en ceder algo que para nosotros tiene un valor relativo, pero posee un gran valor para el otro y viceversa, acercándose a la premisa de ganar-ganar.

Entre el Punto de Ruptura y el Objetivo Ideal, el punto de partida debe encontrase la zona de coincidencia, el área común y partir de allí intentar extenderla para alcanzar la posición más beneficiosa para ambas partes. Recordemos que la negociación se lleva a cabo entre dos partes en conflicto, que desean alcanzar un acuerdo. Si una de esas partes, no confía en su propia estrategia o por el contrario no confía en la capacidad de llegar a acuerdos por la otra parte, en realidad está reconociendo su propia incapacidad para flexibilizar su posición y el deseo de no ceder en sus máximos objetivos o lo que es lo mismo, en realidad no quiere la negociación y busca establecer los encuentros previstos para el dialogo, como caja de resonancia para difundir sus ambiciones de forma belicosa desde un escenario de propaganda, pero sin concebir el propósito de alcanzar un acuerdo en beneficio de ambas partes.

Por consiguiente, reitero la pregunta ¿a quién puede interesar no llegar a una solución del conflicto? Y la respuesta es clara; o bien a aquellos que no tienen ninguna intención de obtener un acuerdo en beneficio de las partes.

Las partes constituidas por una mitad de la ciudadanía, que vive y trabaja en Cataluña, que está en contra de la secesión y aquella otra mitad de la población que aspira a la ruptura y al restablecimiento de las fronteras del siglo XV y XVI; o bien a aquellos que desean el regreso a la España del Fernando VII, el Borbón, ‘un Rey felón, déspota y traidor’ (2), aunque también llamado el deseado o el intruso de Napoleón. Por no hablar de los nostálgicos del nacionalcatolicismo.

O tal vez deberíamos plantearlo entre los que quieren la constitución de un estado centralista, una configuración unionista, no participativa, que desde el núcleo puedan someter a todos los integrantes de las distintas, mediante una concepción del poder en un solo mando y forjado por la imposición; y por el otro lado, los que desean la constitución de pequeños estados continentales, retrocediendo al tiempo de los condados, baronías o clanes.

Pueden existir muchas formulas creativas para solucionar el conflicto, Roma no cayó en un sólo día y el proyecto sostenido por la Revolución francesa, al menos sus principios y valores, están aún pendientes de hacerse realidad. El eficiente Federalismo de la primera nación basada en una democracia integral, los Estados Unidos de Norte América, dista mucho de recoger el espíritu de sus fundadores. Pero ¿cabe alguna duda que en estos 240 años el progreso se ha abierto camino, en medio de trágicas vicisitudes y amargos caminos?

En la frontera de una nueva era, debemos apostar por la razón, frente a la emoción, por el respeto, frente a la infamia (3), por la tolerancia, frente a la incomprensión.

La comunicación, debe propiciar el entendimiento de tal manera que sea posible, más allá del lenguaje, más allá de las diferencias, más allá de los objetivos maximizados, alcanzar una solución factible.

Los creyentes confían en una vida mejor, que nunca han visto y de la que no tienen constancia, los no creyentes suelen creer en la utopía de un mundo fraterno, igualitario, libre y justo, que aún no han conseguido. Muchos viven muy de prisa para conseguir el mañana, hoy se quedan con las ganas y mañana con el pasado (4).

La negociación debe tener como objetivo, parafraseando a C. Marx, ‘a cada uno según sus capacidades, a cada uno según sus necesidades’. Tal vez ese federalismo asimétrico que proponía Pascual Maragall, mirándose en el espejo de Alemania, o alcanzar una comunidad ibérica de naciones o tal vez, la fórmula de la unión de distintos pueblos, culturas o naciones, bajo una misma cúpula fraternal, un estado federal abierto y solidario.

 cascio1

Notas:
1.-«Proceso de lograr aceptación de ideas, propósitos e intereses, buscando el mejor resultado posible, de tal manera que todas las partes sean beneficiadas». (Correa y Navarrete, 1997)
2.-González Duro: «La historia española está llena de locos, especialmente reyes» entrevista aparecida en el Faro de Vigo.16/5/14
3.-La infamia en la cultura de la Antigua Roma era la degradación del honor civil, consistente en la pérdida, ante la sociedad, de la reputación o descrédito en la que caía el ciudadano romano, era tachado como infamis. En la actualidad el término botifler sigue usándose por los nacionalistas catalanes para denominar de manera despectiva a los que se oponen a sus ideas y son considerados despojados del crédito el respeto que merece un ciudadano/a.
4.-José Larralde cantautor argentino

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