septiembre 2020 - IV Año

ENTREVISTAS

Ioana Gruia: ‘Escribo porque me hace feliz’

Por Fernando López Guisado.-

Gruia 1Ioana Gruia (1978, Bucarest). Es investigadora y profesora de literatura comparada en la Universidad de Granada. Ha publicado Otoño sin cuerpo, finalista del premio Federico García Lorca de la Universidad de Granada (2002), Nighthawks, ganador del mismo premio en la modalidad de cuento (2007), Eliot y la escritura del tiempo en la poesía española contemporánea (Visor, 2009), El sol en la fruta (Renacimiento, 2011), premio Andalucía Joven de poesía (traducido al francés –L’Harmattan- y al rumano -Tracus Arte-), La vendedora de tiempo (novela, Espuela de Plata, 2013), Carrusel (Visor, 2016), premio de poesía Emilio Alarcos, La obra de Norman Manea: crítica e interpretación (EUG, Universidad de Granada, 2016) y El expediente Albertina, novela que obtuvo el premio Tiflos (Castalia/Edhasa, 2016).

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Iona Gruia es una de las voces contemporáneas que me resulta más interesante. Me hice con su libro Carrusel por impulso, en la última Feria del Libro de Madrid, leyendo un poema al azar. No estaba en mi «lista de la compra» pero es de esos libros que no puedes volver a dejar en el mostrador, que se te meten solos en la bolsa y en el corazón por su lírica aguda y mirada a la inmanencia. Al contrario de lo que su título sugiere, no hallaremos en él un desenfreno de verbena, unos giros bruscos desgarrados sino que contempla la vida con dulzura y complicidad, en especial, ese pasado que nos hace ser nosotros, con errores y aciertos.

gruia6-Muchas gracias Ioana por charlar un rato para los lectores de Entreletras. Su último libro Carrusel ha obtenido un importante galardón. ¿Es necesario ganar un premio para que se te reconozca en nuestro país?

-No lo sé. Pero creo que habría sido más difícil publicar el libro sin un premio.

-En su libro realiza un viaje muy personal por los recuerdos mediante el «yo lírico». ¿Carece un poeta de verdadera intimidad?

-Todos tenemos nuestra intimidad. Pero en poesía la intimidad se construye, como la emoción.

-¿Poeta, poetisa, escritora o ninguna de las anteriores?

-Poeta o escritora está bien.

-A pesar de que un carrusel sugiera algo circular y que pueda provocar mareo, una cacofonía de la que es muy complejo descender y que podría rozar con lo angustioso vital, el tono de su poemario dista mucho de eso, es casi un periplo de sosiego con vetas de enorme ternura iluminista. ¿Es labor de la poesía la propia paradoja?

-Para mí el carrusel representa en este libro el vértigo, algo que enseña la ilusión y el desamparo, las sensaciones entre las que oscilamos en la vida.

-¿Cómo se enfrenta Ioana Gruia al acto de creación?

-Con paciencia, concentración y leyendo mucho.

Gruia 2-En tiempos de mucha turbulencia entre las llamadas «nuevas voces de las redes sociales» frente a las consagradas, ¿cómo ve el panorama lírico actual?

-Muy rico.

-¿A qué momento histórico se transportaría Ioana Gruia como un fantasma espectador?

-A la Ilustración.

-Una pregunta manida, pero necesaria… ¿Lo tiene más complejo una mujer en la poesía?

-No sólo en la poesía, en todos los ámbitos de la vida.

-Sin pensarlo mucho, tres historias que nunca olvidará…

-¿Reales o imaginarias? Como no se precisa, opto por las imaginarias: las que cuentan las novelas El proceso, Guerra y paz y El cuaderno dorado. Hay muchas más inolvidables, por supuesto.

-¿»El Castillo» o «La Regenta»?

-Ambas son novelas magníficas.

-Si sólo pudiera salvar un objeto, ¿cuál sería?

-Algo que mi hija necesite.

-Y, por último, la marca de la casa… ¿Por qué escribe Ioana Gruia?

-Porque me hace feliz.

 

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