octubre 2022 - VI Año

LETRAS

Quien no se amaña no se apaña (De “El hombre duplicado” de Saramago, al “Enemy “de Villenueve)

Centenario del nacimiento de José Saramago (1922-2022)

Aunque parezca mentira, este es el título de la primera película que Tertuliano Máximo Alfonso retira del videoclub para verla tranquilamente en su casa, después de una jornada de trabajo agotadora dando clases de historia, y es, precisamente, viendo esa película, cuando detecta que en la misma hay un personaje que es igual a sí mismo. Esta situación, es el argumento de la novela EL HOMBRE DUPLICADO, que, posteriormente, fue llevada al cine por el director canadiense Denis Villenueve con el título de Enemy.

El libro, publicado en 2002, narra en forma de suspense, la búsqueda constante y el encuentro del personaje con su copia. Una reflexión sobre la típica pregunta filosófica ¿Quién soy yo?, pero en una relación con el otro. A mi juicio, cuestiona la identidad individual. Va contando todas las vicisitudes que suceden cuando Tertuliano descubre que en su misma ciudad vive una persona idéntica a él.

La novela nos plantea una cuestión fundamental: ¿la identidad puede permanecer estática, inmutable, sin transformación alguna? Si me hago una autobiografía rápida, yo, desde luego, no soy el mismo que jugaba en los patios de la Casa de Cultura de mi pueblo, cuando mi padre era el conserje del edificio, y sin embargo, soy el mismo, mis huellas lofoscópicas han permanecido inalterables. Saramago, en sus pequeñas memorias, una autobiografía de la infancia y la adolescencia, que describe los primeros años en Azinha, consideraba que “soy la memoria que tengo, y esta es la única historia que puedo y quiero contar”; el adulto que llegó a ser, se forjó en los primeros años de vida.

El mundo circundante nos va modelando, pero hay algo que se mantiene inalterado. Erikson ha llamado, a dicho factor de continuidad interior, como mismidad, es decir “el sentido del ser que va unido a la percepción de continuidad de la propia existencia en el tiempo y en el espacio, unida a la noción de que otros reconocen tal existencia.” La permanencia en el tiempo de la identidad, por tanto, es un factor relevante. Laing, define a la identidad como “aquello por lo que uno siente que es “él mismo” en este lugar y este tiempo, tal como en aquel tiempo y en aquel lugar pasados o futuros; es aquello por lo cual se es identificado”. La cuestión de fondo es si Tertuliano Máximo Alfonso constituye su identidad como un fenómeno subjetivo, o la construye simbólicamente en interacción con el otro, con el actor que ve en las películas que va adquiriendo en el video-club.

La novela se lee bien, con las dificultades típicas del estilo Saramago, que no soporta que las comas y los puntos estén en su sitio, el revoltijo de puntuación es su estilo. Necesitaríamos seguramente un estudio de Gabriel Ferrater, para dejar las cosas claras a sus críticos. Los autores que rompen con las normas merecen nuestra aprobación, por eso nos encanta, en el lado opuesto, es decir, ni una puntuación, el famoso monólogo de Molly Bloom, en la conocida novela de Joyce. Dice Francesc Ponsa Herrera, que el estilo repleto de reflexiones, divagaciones, ironías, y la búsqueda constante de la complicidad con el lector, de Saramago, se basa en la literatura del portugués Almeida Garret, y que la primera vez que desarrolla su estilo personalísimo fue en la novela Levantando del suelo, que narra la vida de cuatro generaciones de campesinos.

El doble o socias, tiene una larga tradición en la literatura, y nos podemos ir hacía los egipcios que creían que el K, o doble, podía perdurar en el cuerpo del difunto si se petrificaba. Plauto, en su obra los dos Menecmos, representa a modo de confusión la historia de dos gemelos, en el más significativo ejemplo de comedia de equívocos, ya que son precisamente las confusiones provocadas por el extraordinario parecido de dos hermanos gemelos el verdadero y único motor de la acción que en ella se desarrolla. Otro autor que sigue los pasos de Plauto es Molière, que tomó también el esquema de la farsa de equívocos, y lo perforó, según Marcos Ordoñez, con la “aguja hipodérmica de un humor acre y violento, inyectando celos, caos y dolor, levantando un drama, en torno a los tormentos de la identidad y el rebrote de las pasiones.” La trama, en pocas líneas: el dios Júpiter se enamora de Alcmène, la bella esposa del guerrero Anfitrión, y toma la forma física de éste para sustituirle, mientras que Mercurio adopta la apariencia de Sosia, criado del militar, a fin de proteger a Júpiter, su amo, de un inesperado regreso del marido burlado. Anfitrión y Sosia se ven expulsados de su casa por sus dobles, y sus respectivas parejas redescubren, en manos de los dioses, su sensualidad perdida. Estamos a la espera de ver el estreno de la obra Falsestuff, la muerte de las musas, de Nao Albert y Marcel Borrás, en el Centro Dramático Nacional, ¿puede la copia superar al original?

Algunos ejemplos más podríamos encontrar en la literatura, pero, en el caso que nos ocupa, no se busca un doble, o un equívoco, Saramago nos interroga sobre el yo profundo, sobre si el yo verdadero es la copia o el original. ¿Quién es el real? Esa es la grandeza y la novedad. Hay momentos en que la confusión entre Tertuliano Alfonso y Antonio Claro llega a ser total, no sabemos si uno esta con Mari Paz o con Helena. No me gustaría contar el final de la novela, que, desde luego es brillante, se lo dejo a los lectores.

El hombre duplicado podría ser como las dos cabezas de la Anfisbena, aquella serpiente mítica que Borges describe en el libro de los Seres Imaginarios. En la «FARSALIA», poema inacabado en diez cantos sobre la guerra civil entre Julio César y Pompeyo Magno, escrito por Lucano se  enumeran las verdaderas o imaginarias serpientes que los soldados de Catón podían encontrarse en las guerras de Africa, ahí se define a la  pesada anfisbena, que lleva dos cabezas, que puede morder con las dos,  que tiran en sentido opuesto y que, si se parte por la mitad, ambas partes vuelven a reunirse, fantasías y deseos, miedos y pasiones. Casi con iguales palabras la describe Plinio, que agrega: «como si una no le bastara para descargar su veneno». Brunetto Latini, que se consagró en los últimos años a la enseñanza, y tuvo como discípulo más famoso a Dante, y le evoca en el canto XV del infierno, dice que «La anfisbena es serpiente con dos cabezas, la una en su lugar y la otra en la cola; y con las dos puede morder, y corre con ligereza, y sus ojos brillan como candelas.» En el siglo XVII, Sir Thomas Browne, escritor inglés de ingenio y humor sutil, al estilo Saramago, observó que no hay animal sin abajo, arriba, adelante, atrás, izquierda y derecha, y negó que pudiera existir la anfisbena, en la que ambas extremidades son anteriores. Tertuliano Alfonso, Antonio Claro, van adelante, atrás, suben, bajan, izquierda derecha. ¿son la misma persona? ¿tienen dos cabezas?

Vayamos a la adaptación de la novela de Saramago al cine. La dirigió Denis Villeneuve en el año 2013, con guion del español Javier Gullón, que obtuvo una nominación a la mejor adaptación para Enemy, que fue como se tituló la cinta. Fue el primer proyecto que le encargaban fuera de España, adaptando a un escritor conocido, aunque la novela no lo fuera tanto, y con un director y un actor (Gyllenhaal) que le imponía cierto respeto, como declaró cuando le hicieron el encargo.

El tema del doble lo hemos visto ya en algunas películas. Yo me quedo, sobre todo, con La doble vida de Verónica, en esta peli la pantalla tiembla con una música maravillosa, y vemos que el cine tiene algo de duplicación perversa, como la novela de Saramago, de espejo remoto y mágico, siniestro como una obra de títeres y atractivo como el agua que hipnotizó a Narciso, como me cuenta Eduardo Sabúcal, crítico que sigo a menudo. El amor, la seducción, la posibilidad de la otredad, todo como en el hombre duplicado.

Hay otra peli que no podía faltar en las referencias al doble, es la de El estudiante de Praga, ópera prima de Paul Wegener del año 1913, que introduce por primera vez la figura del döppelganger, ligado a la cultura germánica. El estudiante de Praga pone sobre la mesa un montón de temas que años más tarde fueron apareciendo en la pantalla. Podemos hablar aquí del primer clon de la historia del cine, problemas emocionales, pactos con el diablo, y todas aquellas cuestiones derivadas de la inquietante premisa del “hombre duplicado”.

Algunas diferencias que hemos encontrado entre el libro y la película, las vamos a citar ahora en modo galimatías: Se cambia el nombre de los protagonistas; en la película Tertuliano pasa a llamarse Adam Bell, en la novela Mari Paz trabaja en un banco y vive con su madre, y además le gustaría formar una familia. Daniel Santa Clara, maneja una motocicleta, y no un coche como en la novela, seguramente para aumentar el contraste entre ambos. En la película va a la empresa sonde trabaja Anthony Saint Claire, mientras que en libro la búsqueda de Daniel es más compleja, Mari Paz manda una carta a la productora, ensalzando las virtudes de los secundarios, y con la complicidad de Tertuliano. En el libro la barba juega un papel fundamental, se compra una postiza, mientras que en la película no aparece esta circunstancia. “Lo que finalmente nos debe tranquilizar, aclarados ya los pasos que se darán, es la certeza de que Tertuliano Máximo Alfonso puede acercarse sin ningún recelo a la tienda de disfraces y comprar el modelo de barba que mejor le vaya a su cara, observando, eso sí, la cláusula incondicional de que una sotobarba de esas que van de un lado a otro de la cara, pasando por debajo de la barbilla… Lo conveniente será, por tanto, una barba cerrada.” La barba en el libro es enviada a Antonio Claro en una caja, el cual también se compra un bigote, lo que tampoco aparece en la película. El encuentro de los dobles se realiza en un hotel en la película y en una casa de campo en el libro. Sabemos que nacieron el mismo día, pero uno medía hora antes que el otro. ¿Quién suponéis que fue el primero? Por supuesto Tertuliano. Helena, la esposa de Antonio Claro en la peli está embarazada y en libro no, y si en la peli ella se da cuenta de que Antonio Claro, en la peli Anthony, está buscando datos en un ordenador, en el libro no sucede esta circunstancia.  Yo a ti y tu a mí sería la base de la peli, que como ya he dicho anteriormente es inferior a la novela, como por otro lado suele pasar con las adaptaciones cinematográficas.

Sucede, sin embargo, que al principio y al final de la película hay un momento mágico que rompe fugazmente con la trama del yo-tú, y es que, aparece una araña gigante como si saliera de la jaula de Louise Bourgeois. Las arañas en el filme han dado ya lugar a muchas discusiones metafóricas, y que desde luego no aparecen en el libro.

«La araña representa la inteligencia», dijo el director. «Yo soy el principal responsable de la irrupción de la araña, aunque a algunos no les pareció buena idea. Es un monstruo, pero debía reflejar un tipo de sabiduría e inteligencia. No quería que pareciera una araña de película de serie B. Investigué cientos de arañas antes de decidirme. Pero una y otra vez volvía a la de Louise Bourgueois. El equipo de efectos especiales me dijo que el modelo Bourgueois de araña no era del todo realista, que parecía más la idea de una araña que una araña real en sí, pero eso es precisamente lo que buscaba: una araña llegada del inconsciente», aclaró un inquietante Villeneuve.

Villeneuve remata la conversación explicando el significado profundo de la caminata arácnida: «Fue mi modo de expresar el sentimiento de paranoia que desprende la novela de Saramago. Es lo que tienen las adaptaciones: que a veces tienes que resumir 50 páginas en una sola imagen, en este caso, una araña».

Tanto el director Villeneuve como el actor principal Gyllenhaal hablaron de su deseo de hacer de la película una exploración desafiante del subconsciente humano. Para Villeneuve, Enemy trata en última instancia de la repetición: la cuestión de cómo vivir y aprender sin repetir los mismos errores. «No se sabe si son dos en realidad, o quizás desde un punto de vista subconsciente, solo hay uno», dijo Villeneuve. «Son quizás dos lados de la misma persona… o un evento fantástico en el que ves a ti como que fueras otro». Gyllenhaal, el actor, dice de Enemy trata: «sobre un hombre que está casado, su esposa está embarazada y tiene una aventura amorosa, tiene que resolverse antes de poder comprometerse con la vida de adulto». Para ver la película hay que estar atentos a la línea de apertura: “El caos es orden aún sin descifrar”, esto sí proviene de Saramago, de su libro El hombre duplicado.

Conviene recordar lo que dijo el director sobre el impactante final de la película: Mi padre diría algo como: “¡no me jodas! ¡Qué es esa mierda!” soy plenamente consciente de que el final causa un impacto al espectador, da un poco de vértigo y te puede dejar con una sensación de incógnita e incluso de misterio, y espero que los periodistas no hablen demasiado del final antes de que el público vaya a verla. Pero más allá de su significado, creo que causar impacto ya tiene un valor importante en el desenlace, explicar el desenlace, eso sí, es como arrebatarte la diversión, es como la poesía, cuando lees un poema, no quieres que el poeta te explique el significado, lo haces con él experimentado, llevándolo a tu propia experiencia, y no quiero ser pretencioso. Enemy está hecha para jugar con el espectador, sé que su final impacta y sorprende, por eso me gusta tanto, y también me gusta la oportunidad de filmar algo así, sin ninguna presión comercial cine es más poesía que negocio.

Y es que la película en rigor, según desarrolla Esteban Valersi, presenta la estructura de una gigantesca trampa china para dedos −o mentes− donde la siempre siniestra, atrayente y, según parece, culturalmente inagotable temática del “doppelgänger”, del “doble malvado”, actúa a modo de señuelo, condenándonos a buscar un sentido, una profundidad, donde no hay más que juegos de superficie.

Quizás El hombre duplicado esconda una segunda lectura, duplicada, reflejo irónico de la convencional, análoga a la relación que se da entre Adam Bell y Anthony Claire. Después de todo, en una de sus clases Adam Bell reformula el archiconocido axioma de Marx (el cual, a su vez, es una duplicación o una glosa sobre algo que había escrito Hegel) de que “todos los grandes hechos del mundo se producen dos veces, la primera como tragedia y la segunda como farsa”.  Una gran puesta en escena, una gran farsa, un gran chiste, una mala adaptación de El hombre duplicado.

Quiero terminar como lo hace el libro: Se cambió de ropa, camisa limpia, corbata, pantalones, chaqueta, los zapatos mejores. Se encajó en la correa la pistola y salió. ¿Cambiamos esto por una araña? La libertad cinematográfica está ahí. Nos dejaremos llevar por el juego de espejos.

Otras adaptaciones de las novelas de Saramago en el cine han sido las siguientes:

La balsa de piedra de George Sluizer (2002)

Como consecuencia de un cataclismo que ningún sismógrafo ha podido registrar, se abre una brecha en la frontera entre España y Francia. El resultado es que la Península Ibérica flota a la deriva en el Océano Atlántico, convertida en una verdadera balsa de piedra. El impacto geopolítico puede ser enorme, pues los EE.UU. ven la posibilidad de apoderarse de ese territorio. Solo el Peñón de Gibraltar permanece en su sitio. Los españoles y portugueses huyen de las costas y vagabundean por el interior. La desorientación es total cuando la balsa empieza a girar sobre su eje de tal modo que el sol sale por el Oeste. Mucho antes de que esto sucediera, hubo muchos signos premonitorios: una mujer había trazado una línea imborrable en un claro del bosque, un hombre había lanzado muy lejos una piedra tan pesada que ningún ser humano podría levantar, otro hombre era seguido a todas partes por una colosal nube de estorninos… Estos extraños fenómenos tenían un fin: reunir a todos estos personajes para que entre ellos surgiera el amor. (Filmaffinity)

La flor más grande del mundo (2007)

Está basado en un texto homónimo de José Saramago (que también es el narrador del cortometraje) colmado de símbolos y de enigmas, destinado a una infancia que crece en un mundo quebrado por el individualismo, la desesperanza, la violencia y la falta de ideales. En él hay dos mensajes, uno para los niños (el descubrimiento, la valentía, el altruismo) y otra para todos los hombres y mujeres que se interrogan sobre su lugar en el mundo. (Filmaffinity)

A Ciegas de Fernando Meirelles (2008)

Adaptación de Ensayo sobre la ceguera con dirección del brasileño Fernando Meirelles y el protagonismo de Julianne Moore, Mark Ruffalo y Gael García Bernal.

Embargo de Antonio Ferreira Filipe (2010)

Costa protagoniza esta película que lleva a la gran pantalla el cuento Embargo. Narra la historia de Nuno, un hombre que trabaja en un puesto de perritos calientes y que ha inventado una máquina que puede revolucionar la industria del calzado. Sin embargo, una situación de embargo le lleva a vivir en su propio coche.

Destacamos también el documental Jose y Pilar del Director Miguel Gonçalves Mendes (2010), y que a lo largo de la película se narra el día a día del matrimonio formado por Pilar del Río y José Saramago, en sus casas de Lanzarote y Lisboa. Es un retrato del autor durante su proceso de creación de la relación de un matrimonio empeñado en cambiar el mundo o, al menos, en mejorarlo.

Félix Alonso

Crítico de cine, miembro del Colectivo-Rousseau y de Arco Europeo Progresista

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El trabajo entre las raíces, mirada sobre la creación literaria

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La frase del escritor

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Un cuarteto literario en clave de sol

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Oía hablar a los árboles

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El ‘slow’ de Pessoa (o las vicisitudes de la melancolía)

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Claudio Rodríguez: del camino, del hombre

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Sobre las Brontë

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Borges en Ginebra

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Philippe Jacottet: ‘Pensamientos bajo las nubes’

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Juan Goytisolo: ‘sobre asuntos sociales y personales’

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Miguel Hernández en Portugal

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Mi Gloria Fuertes

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Robert Walser, el paseante espiritual

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‘Al menos, memoria’: Juan Ruiz de Torres

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Cela, celador, celando, celar

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Miguel Hernández: ‘Cancionero y romancero de ausencias’

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Rafael Montesinos, renovador

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Bartolomé Soler, lo amargo de la diosa

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Rubén Darío, poeta de las dos orillas

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Jovellanos, poeta

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Un paseo por los ‘jardines’ de Eloy Tizón

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Azorín, sobrevivido

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Rosalía de Castro, la mejor de los mejores

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Eugenio Gerardo Lobo, el ‘capitán coplero’

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Galdós: una conciencia histórica lúcida

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Desde el silencio, a Nicolás del Hierro

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Salustiano Masó, la fuerza del tiempo

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Los ‘Rubaiyat’ de Omar Khayan

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Carmen Laforet, esa chica explosiva del Ateneo

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Gabriel Celaya, el sueño de trabajar la poesía

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Ramón Hernández, un diamante literario en las calles de Madrid

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María Teresa León, el papel de la melancolía

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Luis Felipe Vivanco, un poeta de los que siempre regresan

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Rafael Pérez Estrada, el poder de la imaginación