septiembre 2020 - IV Año

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Vigencia actual de Benito Pérez Galdós

Centenario del fallecimiento de Bénito Pérez Galdós (1920 -2020)

galdos2La conmemoración del centenario del fallecimiento de Benito Pérez Galdós nos ofrece la oportunidad de reconocer y reivindicar la categoría humana, cívica y literaria del mejor escritor de la España contemporánea.

Galdós fue ‘un jornalero de las letras’, un escritor muy trabajador que dedicó la mayor parte de su tiempo a desarrollar su proyecto literario. Autor prolífico, su obra literaria constituye un imponente conjunto, en cantidad y calidad, que reflejó la realidad española con una gran riqueza de voces, de colores y matices. Los Episodios Nacionales relatan los principales acontecimientos transcurridos en España entre 1805 y 1880. A través de cuarenta y seis episodios, Galdós escribe historia y literatura, historia elaborada con los criterios metodológicos de su tiempo, y novela que muestra las circunstancias y los anhelos de los españoles de su época. Los Episodios son, por tanto, fuentes históricas, libros pedagógicos y relatos que entrecruzan los acontecimientos históricos y los relatos ficticios. ‘Sus novelas –afirmó Mesonero Romanos- tienen más vida y enseñanza ejemplar que muchas historias’. ‘De este remolino ensangrentado que es la vida española en el siglo XIX – añadió María Zambrano-, lo que Galdós nos da es… la vida misma… Nos da la vida del español anónimo, el mundo de lo doméstico en su calidad de cimiento de lo histórico, de sujeto real de la historia’. Por lo demás, los Episodios constituyen una perseverante búsqueda de la identidad española, de los factores que podían impulsar el progreso de España. La obra de Galdós, manifestó Azorín, ‘ha revelado España a los españoles’.

galdos canovasLas novelas contemporáneas situaron a Galdós, como afirma Germán Gullón, en ‘el vértice de la modernidad’, junto a los grandes maestros de la novela europea del siglo XIX. En su etapa de madurez alumbró obras como Fortunata y Jacinta, La desheredada, Miau, Misericordia y Tristana de gran calidad literaria. Son novelas que muestran las circunstancias vitales, los problemas, los anhelos y los desgarros de una rica galería de personajes, inserta en las coordenadas históricas, políticas y ciudadanas, reflejando con veracidad la realidad humana y social de su tiempo. Su dominio del lenguaje contiene una gran riqueza de voces: el madrileñismo, el andalucismo y el catalanismo; el habla culta de las clases acomodadas y el habla popular de las clases trabajadoras; el uso de términos franceses, ingleses o italianos, los dichos, los tópicos y los latiguillos… ‘El verdadero maestro del hablar –afirmó el propio Galdós- es el pueblo’.

Por otra parte, Galdós fue uno de los dramaturgos más importantes de su tiempo. Impulsó la renovación del teatro, introduciendo nuevos conceptos, temáticas y procedimientos. Su principal prioridad era conseguir una buena comunicación con el público para despertar su atención, hacerle reflexionar y transmitirle criterios éticos y cívicos. Como afirmó Sainz de Robles, a través de su teatro ‘se encara y descara con el público y le presenta un limpio espejo para que se mirase, para que comprendiera cuál podría ser el camino de una vida fructífera y fecunda’. Realidad, La de San Quintín, Electra, Casandra y El abuelo alcanzaron un gran éxito. ‘Galdós – declaró Baroja- ha saltado de las cimas de Dickens a las infinitas alturas de Shakespeare. Es él quien ha auscultado el mal de España y ha iniciado su remedio’.

galdos3La obra literaria y el comportamiento personal de Galdós tienen plena coherencia. Galdós no dio la espalda a la sociedad, se involucró activamente en la denuncia del atraso, el fanatismo y la intolerancia y defendió la necesidad de impulsar el desarrollo educativo, la innovación económica y el laicismo. En su etapa de madurez se comprometió con el cambio democrático y el republicanismo, fue diputado del Partido Republicano, presidente de la Conjunción Republicano-Socialista y proclamó en las tribunas de las principales ciudades españolas su convicción en la llegada al final del viaje que conducía hacia una sociedad más solidaria y más justa. ‘Yo recuerdo con ternura –afirmó Federico García Lorca- a aquel hombre maravilloso, a aquel gran maestro del pueblo, don Benito Pérez Galdós, a quien yo vi de niño en los mítines sacar unas cuartillas y leerlas, teniendo como tenía la voz más verdadera y profunda de España’.

El 4 de enero de 2020 hemos conmemorado el centenario del fallecimiento de Galdós. Espero y deseo que las instituciones públicas y las iniciativas privadas promuevan durante este año un programa de actividades digno del mejor escritor español contemporáneo. Se deberían hacer muchas cosas en los ámbitos de la investigación, la edición y la difusión. A mi juicio, el fomento de la lectura de las obras de Galdós debería ser prioritario, sobre todo en los centros educativos, para que los jóvenes tengan la oportunidad de conocer su singular estilo narrativo, su lenguaje irónico y subversivo, su exuberante galería de personajes, así como su documentada reproducción de la vida ciudadana, las mentalidades y las circunstancias de aquellos tiempos.

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