septiembre 2020 - IV Año

TRIBUNA

Pedro Sánchez: el cambio imprescindible

Por Juana Escabias*.- | Junio 2018

sanchezEn menos de una semana los españoles hemos vivido el vértigo de un inmenso cambio histórico: la caída de un gobierno ineficaz e indolente ahogado por la corrupción y lastrado por la más absoluta falta de visión para comprender los problemas de los españoles, y la llegada de una nueva era, la era de Pedro Sánchez. El PP, apoltronado en su cetro de poder y en el ‘España va bien’ que José María Aznar convirtió en lema patriótico, se ha visto desbancado por sorpresa por una nueva sociedad que ya no aguanta la ineptitud, la putrefacción de la vida pública, la desigualdad, el desaprovechamiento de la potencialidad de la nación española para la autogeneración de talento y productividad.

Igual que el Ave Fénix, Pedro Sánchez renació de sus cenizas impulsado por su fe en la ciudadanía española y en el cambio, en el necesario cambio que precisaba España. Apoyado abrumadoramente por las bases de su partido, se impuso a los oligarcas y contra todo pronóstico ha conseguido colocar las siglas del PSOE, la formación política más veterana de España, en el gobierno de su nación.

Hace tan solo unos días, Pedro Sánchez anunciaba una medida tomada en su recién estrenado mandato, la creación de un comisionado para la lucha contra la pobreza infantil en nuestro país. La pobreza infantil, uno de los indicadores más fiables para medir el grado de desarrollo de un país y su acercamiento o alejamiento a la categoría de tercermundista, ha escalado numerosos puestos en los últimos años en España. El 22 por ciento de los menores de edad que residen en nuestro país se encuentran, según UNICEF, por debajo del umbral de la pobreza.

pobrezainfantilPobreza infantilPero el escalofrío no se detiene ahí. En 2015, el 30 por ciento de la población española con menos recursos económicos perdió el 33,4 por ciento de su riqueza en los dos últimos años, mientras que la fortuna de las tres personas más ricas del país creció un 3 por ciento, según informes de OXFAM, que señalaba que la recuperación económica experimentada durante 2017 no estaba evitando que la desigualdad siguiera creciendo en España. El 28 por ciento de la población de España está actualmente en riesgo de pobreza, tasa solo superada en la UE por Bulgaria, Rumanía, Grecia, Lituania, Croacia y Letonia. Tanto la OCDE como la Comisión Europea habían alertado de la escasez e ineficacia de las políticas españolas para proteger a los más vulnerables y para redistribuir la riqueza de forma proporcional. La organización apuntaba al erróneo diseño de las políticas sociales, los recortes, el modelo tributario y la pérdida de terreno de los salarios como lacras fundamentales de la concepción económica del gobierno de Mariano Rajoy.

El ejercicio económico 2017 fue negativo para una gran parte de la población española, según se preveía ya en las estimaciones del sistema capitalista financiero que, como un cáncer, corroe las sociedades de todo el mundo. Nuestra vida, nuestro presente, nuestro futuro y el de nuestros descendientes, depende de un modelo económico que, como un ídolo con pies de barro, consigue el crecimiento a través del endeudamiento masivo, que fabrica burbujas financieras y que se hermana con la especulación, con la acumulación de riqueza en pocas manos.

Ayer, Pedro Sánchez presentaba a los medios de comunicación a su gobierno, un gobierno de profesionales, expertos, luchadores, mujeres y sensatez largamente demostrada en anteriores puestos; un gran gobierno para un difícil tiempo en el que el país deberá recuperarse de la nefasta herencia recibida de manos del Partido Popular y sus más incondicionales socios, Ciudadanos. En esa presentación, Pedro Sánchez ha hablado también de regeneración, de democracia, de conciliación, de apuesta por el talento, de política energética, de justicia y de igualdad, de paz social, de convivencia, de creación de riqueza y de reparto equitativo de los frutos de ese crecimiento.

La herencia que la ciudadanía en su conjunto ha recibido por parte del Partido Popular en sus años de gobierno (en la nación, en las comunidades autónomas y en los ayuntamientos que ha regido durante largas décadas), ha sido la desigualdad, la injusticia social y la corrupción, la miseria y la precariedad. No solo hemos retrocedido en los indicadores de pobreza, también lo hemos hecho en los de comprensión lectora. La cultura como sector se ha contraído, los ataques del Ministerio de Hacienda de Cristóbal Montoro contra los profesionales de las artes han sido permanentes hasta llegar a emular aquel ‘muera la inteligencia’ de Millán Astray, destacado adalid de la dictadura franquista de la que asimismo fue figura fundamental el propio fundador del Partido Popular, Manuel Fraga Iribarne.

Solo hay dos formas de gobernar, para el bien común y contra el bien común. Desde los servicios públicos y contra los servicios públicos. Bienvenido, presidente Pedro Sánchez, que quieres gobernar para la mayoría y desde lo público, bienvenido tu gobierno en el que has anunciado la igualdad, la sensatez y la esperanza para tantos y tantos desfavorecidos, un cambio que resultaba imprescindible.

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* Juana Escabias es Dramaturga, Directora de Escena y Secretaria de Cultura del PSOE-Madrid

 

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