abril 2021 - V Año

TRIBUNA

Juegos de poder en política

telediario2La política es un asunto propio de cada ciudadano, que es el centro de poder en democracia. Demóstenes o Esquines no eran abogados, pero acudían al ágora a dar sus opiniones y crear estados de opinión, consensos y disensos, de donde surgían las decisiones públicas.

El español es, de antiguo, un pueblo sufrido. Cuando vino de Francia el infausto Fernando VII, el pueblo le puso de apodo ‘el Deseado’ y gritaba a su paso ‘Vivan las caenas’, mientras levantaba en volandas la carroza real; y aquel rey bellaco le puso cadenas.

Entre las cuatro, o más, guerras civiles del XIX, gobernaron muchos militares, cuyos méritos, en algunos casos, eran de alcoba más que de milicia; y el pueblo soportó la afrenta de verse gobernado según las veleidades del rigodón.

Ya en el siglo XX, el pueblo afrontó, poniendo los muertos, la horrenda campaña de África debida al empeño real y dos dictaduras bajo aquella Monarquía, otra guerra civil y 40 años más de dictadura. No levantamos cabeza. ¿Somos un pueblo sumiso?

Hoy, la política es un espectáculo. La mayoría de los ciudadanos observan lo poco que los telediarios cuentan sobre los asuntos públicos; algunos leen los titulares de los periódicos; otros forman opinión delante de un chato de vino, en la barra de un bar y muy pocos leen las editoriales, la tercera de ABC, o los informes del periodismo de investigación.

Tal desentendimiento es debido, en parte a la prisa con que vivimos; otra parte, al desprestigio de la clase política, ganado a pulso por su mala praxis, y otra parte de responsabilidad está depositada en los juegos de poder que los políticos ejercen entre ellos y los que vierten sobre los ciudadanos a los que humillan y alejan de la vida pública.

Son hechos clamorosos la falta de experiencia laboral y el bajísimo nivel intelectual y cultural de los profesionales de la política. Ambos fenómenos tienen la misma raíz: a los dieciocho años, con un bachillerato mal hecho, o habiendo empezado dos o más carreras universitarias, se entra en el túnel de las juventudes del partido, a vociferar en las manifestaciones, jalear al líder en los mítines, integrar caravanas con banderas de las siglas y, sobre todo, alardear de firmeza en las convicciones y lealtad sectaria a alguna de las camarillas internas, mientras se aprende a vivir de la subvención, en alguna fundación o ONG colateral.

Los alevines que destacan en la fase anterior entran a vivir del partido, donde aprenden a caracolear, a moverse en la devoción hacia alguien que pueda tener futuro, sin dejar de encender velas al contrario, porque todos son compañeros y compañeras. Esta es una carrera frenética y fratricida para ser concejal pronto, luego diputado autonómico y, por fin, senador o diputado del Congreso, con miras a ser ministro antes de los cuarenta años. Esta es toda la experiencia laboral, los méritos y las exigencias de conocimientos para muchos de los altos cargos que nos gobiernan. Y así nos va, con tales curricula.

Los líderes, casi todos presuntuosos, con toda humildad se creen poseedores excluyentes de la verdad. De aquí que nunca acepten la parte de verdad que puede tener el adversario; no es preciso escucharlo, porque está en el error y, por tanto, ha de ser honrado con el mayor desdén, o hay que anatematizarlo. Nada positivo cabe esperar de los desvaríos de tal persona. No ha lugar a concesiones, ni a buscar consensos para nada.

Por otro lado, la probidad moral también es solamente la propia, todos los demás son réprobos. La fechoría que haya hecho alguien de los otros salpica a todos sus conmilitones, que son denostados como partícipes de la inmoralidad o del delito cometido por aquel. Parece que el Derecho está muy interesado en probar la responsabilidad de los sujetos físicos, o de las alianzas que estos puedan hacer como asociación de malhechores; sin embargo, la política es Fuenteovejuna: vale la aspersión para manchar a todos por la acción de uno, o unos pocos. De esta manera, se despellejan unos a otros, desacreditándose todos.

Como insiste Joaquín Leguina, el sistema de elecciones primarias dentro del partido es una farsa calamitosa, porque votan los adeptos a la causa y sale elegido aquel cuya camarilla es más extensa. Es una operación a lo Juan Palomo, que nada tiene que ver con las elecciones primarias que se realizan en otros países. El elegido como líder queda divinizado e, inmediatamente, toma posesión del partido, de sus órganos internos de gobierno y de los comités que han de asesorarlo, o controlarlo, depurando a los perdedores de las primarias y a quienes se hayan significado dándoles apoyo. Así, resta un organismo social químicamente puro, rendido de antemano y dispuesto a ofrecerle pleitesía en cuanto el divino líder la demande.

La consecuencia más perniciosa de este proceso viene después, cuando el divino líder llega a ser investido por las instituciones, sea un ayuntamiento, una diputación, un gobierno autonómico o el de la nación. El líder investido aplica el modelo que trae de su partido y resulta un invasor, que viene a avasallar.

En primer lugar, se apodera del funcionariado, o lo neutraliza. Tenemos entre 19.000 y 20.000 cargos de libre designación, ocupando puestos clave de la Administración. Estos son políticos de segunda o tercera línea que deben su pan al dedo que los designó. Ellos nunca harán nada que pudiera disgustar al divino líder. Los otros funcionarios quedan neutralizados a su vez, porque deben su posible promoción y ascenso a cargos de libre designación…; por tanto, tampoco se atreverán a fiscalizar operaciones decididas por los políticos y menos aún las del divino líder.

En segundo lugar, mediante el manejo de empresas públicas y fundaciones, cerca de 3.000, según el estudio hecho por el Ministerio de Hacienda en 2013, las licitaciones y contrataciones se derivan hacia los simpatizantes del partido. El concurso público no se estila ya. El dinero público tiene ahora muchas camándulas: o bien se otorga como subvención graciosa para las ONG afines, o bien se aplica a contratos directos que nadie va a controlar, o bien se destina a pagar facturas falsas, como ha referido el caso Nóos, o a comprar servicios de prostíbulos, drogas y mariscadas. Hoy no funciona la Intervención del Estado y los libramientos van a golpe de tarjeta, que es un procedimiento rápido, fácil y sobre todo discrecional. Y como la probidad moral es la propia…, pues no hay censura, ni reproche.

Más tremenda aún es la ocupación de la sociedad civil: Europa genera 3.000 normas legislativas anuales. Además, en España, surgen otras 900 leyes al año, si el Gobierno ejerce de verdad; si está en funciones, las sustituye con decretos-leyes. Desde 2009, las comunidades autónomas han producido 557.000 páginas de legislación. Todo este contingente normativo obliga a publicar 110 hojas a la hora, incluidas las de domingos y festivos, llenas de normas. Hay normas para todo. El afán regulador se entromete por todos los vericuetos de la vida y la muerte del sufrido ciudadano, amenazando con los medios coercitivos correspondientes a quienes osen desafiar tal denuedo acaparador con algún incumplimiento, por minúsculo que sea. Cínicamente, el poder constituido promulga que el ciudadano es libre.

El régimen actual es demasiado oneroso: en el plano económico, porque el Régimen de las Autonomías es caro por las duplicidades y el principio de diferenciación entre iguales; la acción política mantiene a la sociedad postrada de hinojos ante el poder omnímodo de los políticos y cuánto más magra queda aquella, más orondos se dilatan estos; y, en el plano ético, es donde más perjuicio sufrimos, porque hoy se presentan a las elecciones, una y otra vez, personas acusadas de corrupción, presos golpistas, filibusteros de la palabra, mentirosos empedernidos y fantoches; y otras tantas veces salen elegidos, merced a la coyunda ética subyacente entre candidatos (que no tienen nada de cándidos) y electores, ignaros por decisión propia.

¡Ojalá que nuestro régimen fuera como pretendían los fisiócratas, con aquello de ‘todo para el pueblo, pero sin el pueblo’! Buscando soluciones, antes de cambiar la Constitución del 78, que será para mal, hay que encontrar al pueblo y sus recursos naturales, hacer que el pueblo, es decir cada persona, se ocupe de sí mismo: sustituir la abulia por participación; exigir ser oídos y atendidos por los políticos, cuyo poder es delegado: son nuestros servidores, no nuestros amos; expresar opiniones, como Demóstenes y Esquines, en las ágoras al alcance de cada quién; exigir transparencia en el manejo de nuestro dinero y ejercer control social sobre la acción política; roturar cauces para la creatividad de las personas que, seguro, aportarán ideas transformadoras, nuevos ideales y proyectos a desarrollar. La sinergia es integradora. La pasividad, estéril. Más tarde, veremos si queda algo por cambiar.

ARTÍCULOS PUBLICADOS EN TRIBUNA

Tribuna

Reivindicamos el Ateneo de las Luces

Tribuna

Lo llaman libertad, pero es injusticia

Tribuna

Ateneo de Madrid: el placer de rendir cuentas

Tribuna

Volver a encender la luz del Ateneo

Tribuna

Jorge Lozano, paladín de la Semiótica en España

Tribuna

Transfuguismo es corrupción

Tribuna

Gabilondeando

Tribuna

Alta política

Tribuna

La diferencia entre Mónica y Pablo

Tribuna

Tribuna por un Ateneo Libre

Tribuna

11-M, relato de un testigo diecisiete años después

Tribuna

Ante la infección de la barbarie: la vacuna de la cultura

Tribuna

Ayuso un peligro para Madrid

Tribuna

El 8M no es solo cosa de mujeres

Tribuna

Celia Amorós, maestra del pensamiento feminista

Tribuna

La independencia, la cuestión social y un rapero

Tribuna

Jóvenes ¿antifascistas?

Tribuna

La normalidad es ocuparse de los problemas reales

Tribuna

Una nueva legislatura, para un cambio sosegado

Tribuna

Cataluña, progreso o decadencia

Tribuna

Illa, nuestra esperanza

Tribuna

¿Elecciones para qué?

Tribuna

¡Vuelve Cataluña!

Tribuna

Bárcenas, el PP y el gobernar para robar

Tribuna

Solamente somos emigrantes en busca de un futuro mejor

Tribuna

La derecha contra España

Tribuna

Concepción Arenal y “ese mural”

Tribuna

Los problemas de los inmigrantes

Tribuna

De caraduras, sinvergüenzas y segundas dosis

Tribuna

Madrid a solas

Tribuna

Atmósfera política en Cataluña

Tribuna

La derecha judicial contra el Parlamento democrático

Tribuna

De la restitución del honor y una figurada y respetuosa propuesta a S.M. Juan Carlos I

Tribuna

No lo dejéis a la serpiente

Tribuna

Migrantes de paso, flexworker

Tribuna

Asalto al Capitolio de los EE.UU., la sombra del cainismo eclipsa la democracia en Washington

Tribuna

Carta a los Reyes Magos para un mundo post-covid19

Tribuna

Sueños de migrantes

Tribuna

¿Por qué no son fiables los datos de contagios de Covid-19 de la Comunidad de Madrid?

Tribuna

Política y antipolítica

Tribuna

‘Un español en Alemania’. Día Internacional del Migrante 18 de diciembre

Tribuna

El PSOE de los mayores, de ahora y de siempre

Tribuna

Los lectores invisibles  

Tribuna

188 votos responsables y 26 millones de infamias

Tribuna

Maradona y la pandemia

Tribuna

¿Por qué no hablan de los presupuestos?

Tribuna

¿Para qué seguir con la filosofía?

Tribuna

El tercer centenario del Ateneo de Madrid y los 80 años de Azaña

Tribuna

Verdades y mentiras sobre una gran ley de educación

Tribuna

¿Elegir? El PSOE ya ha elegido

Tribuna

¿Para qué ha servido izquierda socialista?

Tribuna

Periodismo, pandemia de falsedades o la distancia del puercoespín

Tribuna

Vacunas

Tribuna

Aburridos de la democracia

Tribuna

¿Qué es la democracia? (no respondan rápidamente…)

Tribuna

Hachazo a la injusticia social

Tribuna

Negacionistas

Tribuna

Poesía a Sul

Tribuna

¿Cón qué Casado quedarse?

Tribuna

Razones para la reforma judicial

Tribuna

Suspender el examen

Tribuna

Identidad política y autocensura

Tribuna

El psicoanálisis en el Ateneo de Madrid

Tribuna

La Cataluña posTorra

Tribuna

Hacerse un Azorín

Tribuna

La mentira como arma política

Tribuna

Don Sindulfo de la Barca

Tribuna

Madrid, un respeto

Tribuna

¿Por qué no acuerda el PP?

Tribuna

Guerra cultural, democracia y libertad

Tribuna

Francisco Rodríguez Adrados: in memoriam

Tribuna

¿Monarquía?¿Independencia?¿Y si debatimos sobre lo importante?

Tribuna

Es más que un no a Calviño

Tribuna

El camarote de los hermanos Marx (catalanistas)

Tribuna

Reconstruyendo, sin el PP

Tribuna

Saldremos más fuertes, más unidos y más iguales

Tribuna

En Europa, todos detrás de Pedro Sánchez

Tribuna

El acuerdo sólo perjudica a los ultras

Tribuna

Andanadas inútiles: Estado y Gobierno, un mismo horizonte

Tribuna

El ingreso de la dignidad

Tribuna

No es crispación, es desestabilización

Tribuna

La salida del laberinto

Tribuna

Economía sí, pero otra economía

Tribuna

Alarma, salud y partidismo

Tribuna

Comisión de reconstrucción

Tribuna

¿Más Estado?

Tribuna

Insultar no es hacer oposición

Tribuna

Más y mejor Europa

Tribuna

Rearme

Tribuna

Casado ¿pactas o te desentiendes?

Tribuna

Ultras en pandemia

Tribuna

Dependencia histórica

Tribuna

El dinero público no es de nadie

Tribuna

El mundo en que vivimos

Tribuna

Primera lección: defender lo público

Tribuna

Ética y enfermedad

Tribuna

Fake news, el otro ‘virus’

Tribuna

COVID-19 o somos Europa o todo era mentira

Tribuna

¿Honestidad? Breve apunte realista

Tribuna

El zorro fenec, y el principio de legitimidad democrática

Tribuna

Es la hora de la responsabilidad

Tribuna

Crisis Coronavirus: Comunicado Equipo Entreletras

Tribuna

El coronavirus: un miedo histérico colectivo inducido

Tribuna

Manifiesto de la manifestación feminista del 8 de marzo de 2020

Tribuna

8 de marzo

Tribuna

Ni delante ni detrás

Tribuna

¿Pacto educativo?

Tribuna

¿Despolitizar la política?

Tribuna

Memoria sin orgullo

Tribuna

Fernando Morán, “in memoriam”

Tribuna

El legado de Fernando Morán

Tribuna

Lo del juego en mi barrio: o con el empleo no se juega

Tribuna

¿Paranoia o tolerancia?

Tribuna

Agendas reales y ficticias

Tribuna

Adecentar la casa

Tribuna

Odio

Tribuna

El discurso preliminar de Agustín Argüelles

Tribuna

Coalición, estabilidad y eficacia

Tribuna

Galdós y la docencia

Tribuna

Galdós como ejemplo

Tribuna

Honrando a Galdós en Marianela

Tribuna

La democracia se abre paso

Tribuna

En memoria de Don Benito Pérez Galdós

Tribuna

Homenaje a Galdós Ateneista

Tribuna

Homenaje a Benito Pérez Galdós

Tribuna

La persona y el amor

Tribuna

Lecciones del Reino Unido

Tribuna

Juegos de poder en política

Tribuna

Sólo pactan los fuertes

Tribuna

Ecología y Política

Tribuna

Tiempos de pre-política

Tribuna

Juegos de poder en pareja

Tribuna

El art. 27 CE78, la ministra y los ‘empresarios docentes’

Tribuna

La década infame

Tribuna

Respetemos la decisión de las urnas

Tribuna

Homenaje a Ernest Lluch: ejemplo de tolerancia y humanidad

Tribuna

La Agrupación para el Estudio de las Religiones inicia su andadura en el Ateneo de Madrid

Tribuna

El peligro ultra

Tribuna

El Ateneo de Madrid acoge la semana de la ciencia 2019

Tribuna

Una jornada gozosa y memorable

Tribuna

El tigre nacionalista

Tribuna

Oneto, el guardián de las confidencias.

Tribuna

Frente a la Cataluña de la subversión y el caos, acatamiento de la sentencia, tolerancia y diálogo

Tribuna

Homenaje a Indalecio Prieto

Tribuna

Homenaje a Indalecio Prieto en el Ateneo de Madrid

Tribuna

10-N: ¿Qué hacemos con las pensiones ante el riesgo de crisis?

Tribuna

Juegos de poder verbales

Tribuna

Hay que respetar el resultado de las elecciones

Tribuna

La procesión de la humanidad

Tribuna

¿Gobierno a cambio de qué?

Tribuna

Gobierno ya

Tribuna

La cuestión de la identidad y de los migrantes

Tribuna

Muere en accidente Santiago Bastos, el militar de Inteligencia que truncó la involución en las FF.AA.

Tribuna

El ‘Águila’ ha alunizado. 50 años de la llegada del ser humano a la Luna

Tribuna

Soluciones al alcance de la mano

Tribuna

La Legislatura del derecho a la vivienda

Tribuna

Gobierno progresista y estable, cuanto antes

Tribuna

La leyenda de Ali y Cántara, Alicante

Tribuna

Investidura: hablemos del para qué

Tribuna

Homenaje a Jaime Vera en el Ateneo

Tribuna

Reflexiones sobre el homenaje a Jaime Vera en el Ateneo

Tribuna

La gran coalición pasa factura al SPD

Tribuna

Jaime Vera vuelve al Ateneo

Tribuna

Una Europa que avanza con una España que empuja

Tribuna

Literatura y gastronomía

Tribuna

Elecciones Municipales en Cataluña: La cuestión social y el miedo

Tribuna

Cien mil españoles más votarán por Europa

Tribuna

El mito Rubalcaba

Tribuna

Ahora también … 26 de mayo!!

Tribuna

Las dos derrotas de Aznar

Tribuna

Las Mentiras Románticas, Cataluña, elecciones Generales y Municipales

Tribuna

La ciudadanía decide

Tribuna

Tres autores, tres ideas para la socialdemocracia

Tribuna

Con el PSOE, la economía crece más y mejor

Tribuna

Manipulación, tergiversación y mentira… vienen de bastante atrás

Tribuna

Lecciones del Brexit

Tribuna

Homenaje al profesor Peces Barba en el Ateneo de Madrid

Tribuna

Un municipalismo para promover Europa

Tribuna

Límites éticos a la investigación en edición genómica

Tribuna

El feminismo socialista para Amparo Martí

Tribuna

28 de Abril: una visión desde Catalunya

Tribuna

No con mi voto

Tribuna

Por la dignidad de las personas, contra el menosprecio y la invisibilidad

Tribuna

El derecho a ser escuchado de Pedro Sánchez

Tribuna

Humanización, deshumanización, transhumanización

Tribuna

Progreso, Bienestar y Concordia

Tribuna

Luchar por Europa

Tribuna

La vigencia del socialismo democrático

Tribuna

Impuestos: suficientes y justos

Tribuna

Sol de domingo en los cien años de la Cuesta de Moyano

Tribuna

¿Decretos leyes? Depende para qué

Tribuna

Homenaje a Jiménez de Asúa en el Ateneo de Madrid

Tribuna

Conquistas, identidad y unas pelis de romanos

Tribuna

Sin igualdad y derechos Europa no existe

Tribuna

¿Sobre qué debatiremos en 2019? ¿Sobre territorios o sobre personas?

Tribuna

Traición a la democracia española

Tribuna

Muere la abogada María Luisa Suárez Roldán, pionera del primer bufete laboralista

Tribuna

La Extremadura incomunicada del siglo XXI

Tribuna

¿Dónde conduce la política de la crispación?

Tribuna

El año que la izquierda vivirá peligrosamente

Tribuna

PP y Ciudadanos pactan con el franquismo

Tribuna

¡A por ellos!

Tribuna

Constitución, celebración y reforma

Tribuna

El contagio de la ultraderecha europea no debería darse en España

Tribuna

Alfabetizar a las cúpulas de la derecha

Tribuna

La Mezquita-Catedral de Córdoba: razón y religión

Tribuna

A vueltas con los símbolos patrios

Tribuna

Jueces independientes

Tribuna

A vueltas con la monarquía

Tribuna

Eutanasia o el derecho a vivir dignamente

Tribuna

Liderazgos políticos y redes sociales

Tribuna

La Filosofía se recupera

Tribuna

Dejen gobernar

Tribuna

Cataluña en la encrucijada

Tribuna

Yo voté a Carmena, ¡perdonadme!

Tribuna

El huevo de la serpiente

Tribuna

Se dignifican las pensiones, pese a las cloacas

Tribuna

Falsedad del máster de Casado

Tribuna

Vuelve el aznarismo

Tribuna

Cataluña y la jaula del hámster

Tribuna

Los enemigos de las humanidades

Tribuna

El auge fascista y la anti-europa

Tribuna

Casado recorta desde la oposición

Tribuna

En memoria de Manuel Salcedo Vaya

Tribuna

Demasiados ‘hombres fuertes’

Tribuna

La herencia de Franco

Tribuna

Sanidad universal y justicia social

Tribuna

Ustedes se equivocan

Tribuna

Los jóvenes reclaman soluciones

Tribuna

Esperanza con interrogantes

Tribuna

Políticas de identidad y políticas de solidaridad

Tribuna

Jugando a escribir

Tribuna

Afrontar las causas de la inmigración

Tribuna

España vuelve a contar en Europa cuando más falta hacía

Tribuna

Acuarius o la lección española

Tribuna

De talantes y gestos estos días

Tribuna

Don Tancredo y el bolso de Soraya

Tribuna

Lecciones de la moción de censura

Tribuna

Un gobierno legítimo

Tribuna

Pedro Sánchez: el cambio imprescindible

Tribuna

De la táctica a la praxis. Carta abierta a los ciudadanos/as de la izquierda progresista

Tribuna

Cumplir lo prometido

Tribuna

Recuperar la ilusión en que lo que creíamos muerto vuelve a vivir

Tribuna

Sumar fuerzas, fundir horizontes

Tribuna

La moción imprescindible

Tribuna

La respuesta al supremacismo de Torra

Tribuna

A Pablo Iglesias e Irene Montero los definió León Felipe

Tribuna

Disculpen las molestias (De la braguetocracia y otras lindezas)

Tribuna

Serial de poder en Madrid

Tribuna

Le llamábamos don Enrique

Tribuna

Por dignidad

Tribuna

Cánones de belleza

Tribuna

El populismo de Ciudadanos

Tribuna

Con los ojos abiertos (A las activistas de Altea)

Tribuna

Jardín cerrado

Tribuna

Pensiones dignas y poderes fácticos

Tribuna

Vía dolorosa de Semana Santa

Tribuna

La reforma de la financiación local

Tribuna

Machismo: los síntomas y la enfermedad

Tribuna

8 de marzo, huelga de mujeres

Tribuna

Elecciones en Italia: europeísmo contra populismo

Tribuna

¿Reforma electoral? ¿para qué y para quién?

Tribuna

Forges: Un sentido común democrático

Tribuna

Tecnología y precariado

Tribuna

Enrique Tierno Galván: El triunfo de la intuición

Tribuna

La gran coalición no es una buena idea

Tribuna

‘¿Qué pensaría su padre si…?’

Tribuna

Argentina y el ‘NeoGatopardismo’

Tribuna

Juan Carlos Quer, centro de admiración

Tribuna

El auge supremacista

Tribuna

El laberinto catalán

Tribuna

Invierno, invierno

Tribuna

Esa izquierda portuguesa que apoya el secesionismo catalán

Tribuna

Volver a empezar

Tribuna

¿Soberanía?

Tribuna

De la caverna a la ‘mediocracia’, en Argentina

Tribuna

No sigan estirando la cuerda de la desigualdad

Tribuna

Arrinconando al machismo

Tribuna

Terrorismo fiscal

Tribuna

Elogio de Puigdemont

Tribuna

A Cataluña le conviene el PSC

Tribuna

El regreso a la pax catalana

Tribuna

Cataluña también forma parte de mi identidad

Tribuna

Crónica de la muerte de un poeta

Tribuna

La locura de Seward y Cataluña. Pensamiento estratégico

Tribuna

Políticos para resolver problemas y políticos para crearlos

Tribuna

Podemos salir bien de esta

Tribuna

En defensa del Régimen del 78

Tribuna

Decadencia

Tribuna

Cataluña, los funámbulos sobre la cuerda floja

Tribuna

Víctimas y verdugos en Cataluña

Tribuna

Más cultura de defensa para un mayor esfuerzo presupuestario

Tribuna

Tatuajes

Tribuna

Pacto de rentas, también para los catalanes

Tribuna

Para un niño desconocido

Tribuna

Hay que subir los salarios

Tribuna

Ablación

Tribuna

El observador

Tribuna

Los secesionistas no tienen derecho

Tribuna

La alargada memoria de Miguel Ángel Blanco

Tribuna

El régimen del 78 y los candados

Tribuna

Prometeo

Tribuna

Lo del famoso Referéndum

Tribuna

Emeth

Tribuna

Babel

Tribuna

El poncho de los pobres

Tribuna

La necesidad de la política

Tribuna

La ‘gravitas’

Tribuna

‘The Jesoua Tree’ y el tesoro de las primeras veces

Tribuna

40 aniversario de la legalización del PCE

Tribuna

Noticia y realidad

Tribuna

Sobre la codicia o los jornaleros del voto

Tribuna

El precario equilibrio del funámbulo

Tribuna

Fantasma mío

Tribuna

Maradona

Tribuna

Carnaval, carnavalada, carnavalismo

Tribuna

“Unha flor é un milagre…”

Tribuna

Los hijos, nivel de vida, nivel moral

Tribuna

Un país de cocineros que se atraganta

Tribuna

Bruce Springsteen, cuando todos los genios deberían escribir su biografía

Tribuna

Me he pasado la navidad leyendo a Elgarresta

Tribuna

Las cintas de casette