enero 2022 - VI Año

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‘Sacrificio’ de Andréi Tarkovsky en el ciclo de cine del Colectivo Rousseau. Mañana, 30 de diciembre

Este jueves, 30 de diciembre a las 17:30 horas, Casa de la Cultura de San Lorenzo de El Escorial. Organiza: Colectivo Rousseau con la colaboración del Ayuntamiento de la localidad madrileña.

El Colectivo Rousseau en su reconocido ciclo de cine ha programado para despedir este año 2021 la pélícula «Sacrificio» del director ruso Andréi Tarkovsky. La proyección tendrá lugar mañana, 30 de diciembre a las 17:30 horas en la Casa de la Cultura de San Lorenzo del Escorial, emblemática localidad de la sierra madrileña donde tiene su sede el Colectivo Rousseau. Andréi Tarkovsky falleció un 29 de diciembre, hace ahora 25 años.

Andréi Tarkovsky

Andréi Arsénievich Tarkovsky fue un director de cine, actor y escritor ruso reconocido como uno de los más importantes e influyentes autores del cine soviético y uno de los más grandes de la historia del séptimo arte. Nacido en la localidad de Zavrazhe, Ivánono, Unión Soviética (ahora Rusia). Su padre fue el reconocido poeta Arseni Tarkovski. En su juventud estudió música, pintura y escultura, y aprendió lenguas orientales en Moscú antes de interesarse por el cine; también trabajó como geólogo por un tiempo en Siberia. Se inscribió en la aclamada Escuela de Cine VGIK (Instituto Estatal de Cinematografía de todas las Rusias), bajo la enseñanza de Mijaíl Romm. Realizó cortometrajes y conoció a quienes serían sus mejores amigos y compañeros de clase, Sergéi Parajanov y Mijaíl Vartanov; al tiempo que estudiaba cine, también estudiaba violín, al punto que el film con el cual obtuvo la graduación es “La aplanadora y el violín”. Tarkovsky pronto fue el centro de atención de todo el mundo con su primer largometraje, “La infancia de Iván” (1962), que obtuvo el León de Oro del Festival de Cine de Venecia (ex-aequo con Cronaca familiare de Valerio Zurlini). Sin embargo, pronto Tarkovsky cayó bajo la estricta vigilancia de las autoridades rusas, que temían que sus siguientes filmes no siguiesen la normativa del Partido Comunista de la Unión Soviética. De este modo se le recortó el presupuesto para filmar “El idiota” de Fiódor Dostoyevski y se le negó enteramente el rodaje de una película dedicada al Evangelio de Lucas. Eran los años de la Guerra Fría y cualquier denuncia hacia el régimen en cualquiera de las facetas artísticas era pronto reprimida. Como resultado de esa vigilancia, el siguiente film de Tarkovsky, “Andréi Rublev” (1966), fue prohibido hasta 1971. “Andréi Rubliev” fue exhibida a las cuatro de la mañana del último día en el Festival de Cine de Cannes, Francia, por orden expresa de las autoridades rusas con el fin de evitar cualquier posible nominación a los premios y fue distribuida parcialmente para salvaguardar las apariencias.

Andréi Tarkovsky siguió filmando. Su siguiente filme, “Solaris” (1972), fue pronto aclamado en el Este y considerado por muchos como la respuesta soviética a la película “2001: Una odisea del espacio”, del director estadounidense Stanley Kubrick, aunque Tarkovsky siempre afirmó que no la había visto. De acuerdo a su libro póstumo “Esculpir el tiempo” y a su propio testimonio dentro del documental “Tempo di viaggio”, Andréi Tarkovsky consideraba “Solaris” como su película menos lograda porque no había conseguido escapar de las reglas del género de ciencia ficción. Sin embargo, trabajar en la Unión Soviética significaba trabajar siempre con las limitaciones, tanto creativas como cinematográficas, impuestas por las autoridades rusas. En 1975, Tarkovsky tuvo un problema con las autoridades que por poco le costó la cárcel, a raíz de su película “El espejo” (1975), una densa y autobiográfica película con una radical e innovadora estructura narrativa. Su siguiente película, de corte fantástico, “Stalker” (1979), tuvo que ser filmada de nuevo con una dramática reducción económica en la producción después de que un accidente en el laboratorio destruyese totalmente la primera versión filmada. “Nostalgia” (1983), filmada en Italia, fue su última película realizada bajo la estricta vigilancia de la Unión Soviética, ya que poco después de su filmación Tarkovski huyó con su esposa a Suecia, cansado de las maniobras represivas de las autoridades hacia su obra cinematográfica.

Sacrificio, el testamento de Andréi Tarkovsky

Su última película, “Sacrificio” (1986), fue filmada en Suecia con la ayuda de los colaboradores habituales del cineasta sueco Ingmar Bergman, ganó cuatro premios en el Festival de Cannes, un hecho sin precedentes en la historia del cine ruso. Sin embargo, en esos meses Andréi Tarkovsky ya estaba muy enfermo.  Andréi Tarkovsky, a la edad de 54 años, completamente alejado de su tierra natal y meses después de la filmación de “Sacrificio”, murió el 29 de diciembre de 1986 en París y fue enterrado en un cementerio para inmigrantes rusos en Francia en el pueblo de Sainte-Geneviève-des-Bois, en Isla de Francia. Su amigo Sergei Parayanov filmó en 1992 la película “La última primavera”, que retrata la amistad entre él y Tarkovsky. El más famoso director soviético desde Serguéi Eisenstein es uno de los máximos representantes del cine ruso.
(Fuente: Filmin)