septiembre 2020 - IV Año

ENTREVISTAS

Javier Olalde: ‘La poesía es un oficio que nos viene impuesto, un oficio íntimo, y lo ejercemos a cambio de nada’

Olalde portada 1Quedo con Javier Olalde en la terraza de una cervecería enfrente del parque del Retiro para conversar sobre su último libro de poemas, ‘Toda la tarde andada, recientemente publicado bajo el sello Vitruvio. La voz poética de Olalde se escuchó con intensidad en los años sesenta del siglo pasado. Su primer poemario, ‘Ensueños y agonías‘, apareció en 1965. Tras publicar su tercer libro en 1969, ha guardado silencio durante más de cuatro décadas. Ahora la poesía de este autor asturiano afincado en Madrid sale del túnel de tiempo, para renacer con el mismo ímpetu e igual altura literaria que cuando puso punto y aparte a la publicación sus poemas. Durante estos años ha compaginado su vida profesional (entre la que destaca su etapa como periodista deportivo) con la escritura, ya que nunca abandonó la poesía, a pesar de que hemos tenido que esperar hasta hoy para ver otro poemario suyo en las librerías.

Olalde nació en Asturias en 1944, concretamente en Pousada de Rengos (Cangas del Narcea). Vivió en Oviedo hasta los doce años, cuando se trasladó con su familia a Madrid. ‘El país de la lluvia’, como ha llamado a esa tierra asturiana a la que regresa siempre que tiene ocasión, ha estado y está presente en su poesía. Estudió Literatura Hispánica y es licenciado en Filosofía. Ejerció el periodismo durante varios años, siendo director de dos revistas deportivas especializadas. También ha sido colaborador del diario As. Ahora ha decidido romper (nos dice que definitivamente) ese prolongado silencio editorial con la publicación de un nuevo libro. Sus versos de entonces, los de hoy y los que anuncia para un futuro próximo conforman una obra poética con personalidad propia sobre la que hemos hablado con el poeta.

No han dado aún las diez de la mañana y el calor, en pleno estío madrileño, se hace más incisivo, cuando comenzamos esta entrevista acompañada con un par de cafés. Transcurridos apenas unos minutos el ruido del tráfico constante de Madrid nos obliga a trasladarnos al interior del local, donde retomamos la conversación…

Olalde libro-¿Qué es ser poeta para Javier Olalde en estos tiempos en los que la poesía parece perder espacio y visibilidad frente a otras formas de expresión?

-Ser poeta no es más que ejercer el oficio de poeta, con todo lo que ello significa y conlleva. Después de mucho tiempo de silencio, de llevar tiempo sin publicar, de nuevo regreso ahora a la poesía. Mi vuelta está guiada por una serie de acontecimientos personales que no quiero llamar destino, pero que me han hecho volver a un punto de partida que se sitúa en mi juventud, cuando me sentía poeta por encima de todo y antes que cualquier otra cosa. El oficio de poeta es lo más sincero que hay en mí. La poesía es un oficio que nos viene impuesto, en un sentido metafórico, un oficio íntimo, personal, que va con uno, con nosotros, y lo ejercemos a cambio de nada.

-Para qué los poetas, se pregunta en uno de sus nuevos (o quizá no tan nuevos) poemas…

-Creo que los poetas en todo tiempo y lugar han tratado más o menos los mismos temas, han venido a decir las mismas cosas. Los clásicos, por ejemplo, tratan las mismas cuestiones que nosotros nos planteamos hoy. En este sentido, creo que la función básica del poeta es hablar del ser humano, definirlo, manifestarlo, expresarlo…. Expresar todo eso que el ser humano no suele manifestar sino es a través de la poesía. Esa intimidad profunda, lo que calla en su vida cotidiana pero siente y piensa. De todas formas, tengo la imprensión de que ninguna sociedad ha necesitado demasiado a los poetas.

-Entre 1965 y 1969 publicó tres poemarios ‘Ensueños y agonías‘ (1965), ‘Leído en el gris‘ (1968) y ‘Alguno habló de soledad‘ (1969), después de tanto tiempo ahora rompe su silencio con un nuevo libro publicado bajo el sello Vitruvio, ‘Toda la tarde andada‘, y anuncia cosas nuevas e inéditas…

-Como bien sabes de la poesía no se puede vivir y a los 25 años, con tres libros publicados y todos los sueños de poeta a la espalda, tuve que plantearme de qué vivir y la vida me llevó por otros derroteros muy alejados de la poesía, entre ellos el periodismo deportivo. Algunos de los poemas de mi último libro se escribieron hace dos décadas, otros son más recientes. Por ello, pueden observarse diferencias interesantes entre estos poemas, sobre todo en la forma, unos son más clásicos, otros de corte más innovador.

Olalde 3-A lo largo de este tiempo, tanto cuando ha publicado como cuando ha seguido creando su poesía en el silencio de su mesa de trabajo, ha ido forjando un estilo propio donde la musicalidad parece tener una gran relevancia….

-Yo me considero un poeta rítmico, intento escribir con un ritmo interior, con la música en la cabeza, como si dijéramos. No me gusta el verso prosificado, algo que veo bastante en nuestros días. Para escribir de esa forma escribiría prosa poética. En mi caso, entiendo que los versos deben tener una musicalidad propia, interna, si no deja de ser verso para convertirse en prosa poética o sencillamente en prosa.

-¿Cómo se enfrenta al poema?

-A la hora de escribir un poema escojo las palabras adecuadas que me proporcionen ese ritmo interno que busco y quiero desarrollar, necesito hallar la palabra que encaja en el ritmo que quiero imprimir al poema.

-¿Cómo definiría el último poemario que ha publicado, ‘Toda la tarde andada‘?

-Este último libro es un nexo, un enlace entre dos épocas, aquella en la que escribía y publicaba y esa otra en la que seguí escribiendo pero la publicación, por diversos motivos, quedó en un segundo plano, relegada. Al mismo tiempo, este libro es también continuidad y supone una cierta evolución formal.

Olalde portada 2-Cuatro décadas hasta este nuevo poemario… ¿hay elementos biográficos en estos poemas que ahora salen a la luz?

-El poeta, en mi opinión, debe intentar evitar la poesía como elemento biográfico. En general rehúyo de esa poesía en la que se da demasiada relevancia a los aspectos biográficos de su autor. Prefiero una poesía que me permita expresar o abordar sentimientos que nos afectan a todos. La poesía es algo amplio, tiene que mirar más allá, a aquello que trasciende a todo ser humano, como antes comentaba. Para mí la poesía no es el ‘yo’, sino el ‘nosotros’, no me interesan mucho las agendas personales.

-¿Qué destacaría de su poesía actual?

-En mi poesía actual distingo dos vertientes, la poesía que enlaza con temas de pensamiento, filosóficos, las grandes preguntas sobre la existencia, el mundo, el universo,…. La otra vertiente es más intimista, más cercana al sentimiento, donde hablo del amor, del desamor, del recuerdo, la nostalgia… Diría que, por un lado, está la vivencia racional y, por otro, la personal.

-Detrás de su poesía hay un intenso quehacer poético y un cuidado de la palabra casi artesanal…

-Sí, yo trabajo la palabra, me encanta la precisión en el lenguaje. Además creo que es casi un deber del que escribe hacerlo con esa precisión. La palabra es la herramienta del poeta. Debemos manejar bien el idioma, controlar al máximo esta herramienta que nos permite construir poesía. Por ello intento escribir buscando esa precisión. No me vale cualquier palabra. La búsqueda del matiz es importante. Cuidar el léxico me parece fundamental para ajustar al máximo lo que intento expresar y, de esta forma, llegar mejor al lector.

 

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