agosto 2021 - V Año

ENSAYO

De Amore

¿Qué habrá de ser de nosotros cuando belleza y armonía, reflexión y tristeza pasan a ser agravios de lenguaje, símbolos de debilidad porque el Otro, el interlocutor, actúa como guerrero o ser amorfo ante el reclamo de la amistad, ante la razón dialéctica que ayude a discernir en tanto desasosiego como la realidad propicia? Ese Otro necesario bien parece, en ocasiones, que actuase, ante cualquier postura ética y estética de aproximación, como enemigo asediado en su conciencia -en el código oculto de sus intereses- tan sospechosos como delatores de un interior hostil.

¿Qué hacer, entonces, para guardar y defender la parte de ingenuidad que todavía quede en nosotros? Cuando menos digamos no, no a que nos ennegrezcan el futuro más allá de lo que ya el Destino implica. Aristóteles, en previsión de los males (que son tan cíclicos como los frutos en Otoño y tan seguros como la reiteración de los días) algo nos advirtió ya en su día: “si fuéramos amigos no tendríamos necesidad de la justicia, pero si fuéramos justos, todavía tendríamos necesidad de la amistad” Y aquí justicia habría de entenderse por el reconocimiento de la libertad de ser quien somos.

Se trata de establecer (o restablecer) la amistad como vínculo, la conciencia moral y estética como premisa de actitud espiritual, máxime cuando la sombra de la amenaza del hedonismo más pobre (o peor entendido) parece cernirse sobre nuestro comportamiento, sobre lo ya aceptado de las relaciones sociales. No cedamos al azoramiento a que nos avoca la agresiva (y despectiva) Actualidad que algunos, al parecer, pretenden confundir con Utilidad. Antes bien, hagamos cuanto esté de nuestra parte para recuperar y hacer entender el bien del sosiego, el disfrute de lo aparentemente innecesario, que no es sino una variante del entendimiento del amor. Quizás, ahora, sea el momento de apelar de nuevo al bien de la lectura, al placer que ésta nos depara;  así, al menos, iremos más capacitados para entender la vida, esa aventura soñada, el juego que debiera ser incruento. Gracias a la fantasía y a ese código de amor que la lectura encierra será,  también, como podamos conocernos a nosotros mismos.

Y aún más: convoquemos al amor (a las distintas formas y manifestaciones del amor) para que acuda en nuestra ayuda. Llamémosle con actos y palabras antes de envejecer de odio. Al menos, en el amor, la desdicha es humana; y se asume como tal, como algo propio. Sin embargo, en el desorden de los tiempos de la violencia, nada queda, nada es. Cedamos su lugar, el hogar que les corresponde, a la virtud de la belleza, a la premisa de la armonía, que tantas veces se expresa en la delicadeza de los sentimientos. Todas las viejas culturas nos han enseñado este argumento. Curiosamente, en la antigua reflexión de los clásicos estaba ya la advertencia: “La gente de hoy prefiere las técnicas insignificantes y no examina la profundidad del Tao, abandona lo correcto para seguir lo falso. Desea alcanzar el objetivo rápidamente, y por ello encuentra el camino obstruido. Son como ciegos sin bastón, o como aquellos que siembran trigo para recoger mijo, o usan el compás para dibujar un cuadrado. Ellos agotan sus fuerzas y cansan su espíritu, sin lograr éxito durante toda su vida” (Pao-P’u-Tzu)

Recuperemos las verdades del amor en lo que tiene de sueño, en lo que guarda de esperanza, que esa es su alma. No importa que el comienzo sea en el momento en que nos duela la separación. Ahí ya estamos viviendo en la defensa del amor. Así lo expresa el lamento de la amada:

Lágrimas sobre mi almohada,
lluvia sobre mis escalones;
separadas solo por los paneles de la ventana,
gotean durante toda la noche.

Hay, ya, a estas alturas del tiempo, motivos para pensar que  a una cultura refinada corresponde la expresión más delicada acerca del amor. Amor que lo es todo, pues es vivir y ser. Escuchemos, de nuevo, un bello pensamiento alusivo: “Una vez soñé que era una mariposa que volaba libremente de aquí para allá, como quisiera. No sabía que era yo. De pronto desperté y me di cuenta que era yo. Ahora me pregunto si soñé que era una mariposa o si es que ahora soy una mariposa que sueña ser yo” Entre Augusto Monterroso y Gregorio Samsa, Chuang-tzu introduce esta alusión conmovedora entre realidad y ficción, entre libertad y verdad: nos hace retomar el pensamiento idealizado del vinculo.

A buen seguro que estas palabras las entendería a la perfección la monja sor Mariana Alcoforado, ella, que a punto estuvo de morir de amor mientras escribía las más bellas cartas de aproximación y entrega a su desdeñoso amante: “Aunque pasar toda la vida junto a ti se me antoja una felicidad inmensa, ya que el cruel destino nos ha separado, estoy satisfecha al menos de no haberte traicionado; por nada del mundo hubiera cometido tan negra ingratitud” ¡Y tantos ejemplos que podríamos citar , alusivos a esa pasión que es solo vivir (el único vivir); dar amor y recibir amor.

Ondas do mar de Vigo
¿do meu amigo?

¿Tal vez por ello del amor ha nacido la tragedia? Amor que engendra gozo y dolor.

Queriendo a alguien
que no me correspondía,
de tanto lamentarme,
hasta el eco de los montes
se puso a responderme.

Vida que deviene en muerte o en locura siendo, en el origen, la misma cosa.

En el amor es vano pretender el abuso; provocaría la muerte. Y, a la vez, ni la muerte ha podido con el amor, antes bien, ha propiciado su memoria, su durabilidad. “Te amo mil veces más que a mi vida, mil veces más de lo que imaginaba

Veamos, pues, el lado eterno (a pesar de nuestra no-eternidad) que nos conmueve y redime. El amor exige delicadeza, esperanza; más en la soledad que, tantas veces, le es propia:

Aunque detesto este devenir solitario,
sola en un interminable día invernal,
mi última esperanza es encontrarte
cuando la luna llena esté en el cielo.
Separada de ti, ¿qué puedo ofrecer?
solo este único poema
bañado en lágrimas cristalinas.

Apartemos la desazón, la hosca realidad cada vez más cruel hacia el valor de los sentimientos, contraria a la premisa de estética y armonía que concilia y guarda; “es tanto el regalo habiendo amor!” dice el poeta clásico. Acudamos al interior, el que no miente, y si las palabras de hoy resultan agrias por el uso indebido, por el abuso de las mismas (incluso de la práctica de las mismas en el arte del vínculo) busquemos el refugio en las palabras antiguas y hagámoslas de hoy. Renovemos el arte espiritual de la palabra tomando de la Cultura milenaria, la que nos ha enseñado la delicadeza necesaria. “Será que lo vi –piensa la amada- por haberme dormido pensando en él? Y se conforta diciendo: “De haber sabido que era sueño, no habría despertado

Bien de amor. Gratitud de amor. Todo antes que el tiempo agrio de los intereses espurios nos aboquen a una interminable y oscura melancolía.

ARTÍCULOS PUBLICADOS EN ENSAYO

Ensayo

Marjorie Grice-Hutchinson y Juan Luis Vives

Ensayo

Santiago Ramón y Cajal: Un genio autodidacta de gran proyección internacional

Ensayo

Demóstenes y el fin de la libertad griega

Ensayo

Emilia Pardo Bazán, punto culminante en el estreno de la primera obra de Galdós

Ensayo

La apoteosis de la insignificancia

Ensayo

Santo Tomás Apóstol, evangelizador de las Américas

Ensayo

La Ciencia en el Exilio: una imagen extraordinaria de vitalidad

Ensayo

Desmovilización, descontento y desafección: Una estrategia de la derecha para la toma del poder

Ensayo

Sarah  Kofman, la espantosa sombra del holocausto es alargada

Ensayo

Protágoras de Abdera (480 – 411 a.C.)

Ensayo

América y las Diez Tribus Perdidas de Israel

Ensayo

Violencia verbal en la política española

Ensayo

Un almirante ateneísta: D. Miguel Lobo

Ensayo

Alfonso X ‘El sabio’ en su 800 aniversario: su mayor empresa científica

Ensayo

De Amore

Ensayo

Los españoles y los hispanos en Estados Unidos (II)

Ensayo

El 8 de marzo de 2021, un día muy adecuado para hablar de la filósofa feminista Silvia Federici

Ensayo

Salud democrática y liberalismo político

Ensayo

Pioneras en la actividad sindical en enseñanza

Ensayo

Los españoles y los hispanos en Estados Unidos (I)

Ensayo

El legado constitucional de Jiménez de Asúa

Ensayo

Teofrasto: filósofo, pedagogo y botánico

Ensayo

Emerson y el Trascendentalismo norteamericano

Ensayo

Julio Hernández Ibáñez, un profesor republicano transterrado

Ensayo

Diógenes de Sinope: un filósofo desarraigado, provocador y subversivo

Ensayo

Hechos y razones contra obsesiones delirantes

Ensayo

Análisis de los resultados de las elecciones en EE.UU

Ensayo

En torno a la dialéctica del Amo y el Esclavo en Hegel

Ensayo

¿Qué clase de mundo nos dejará el Covid 19?

Ensayo

José Ballester Gozalvo, una biografía entre la pedagogía y la política

Ensayo

Naturalismo y religión en el debate entre Habermas y Ratzinger

Ensayo

Acerca del amor

Ensayo

La política de Balmes

Ensayo

Thomas Jefferson reivindicado

Ensayo

España, en la atención y en los escritos de Engels

Ensayo

Engels y Marx

Ensayo

Friedrich Engels: su actualidad y virtualidad

Ensayo

Recordando a Friedrich Engels, un ágil y demoledor polemista

Ensayo

Donoso Cortés y el romanticismo político

Ensayo

Un ensayo de María de Maeztu sobre Emilia Pardo Bazán, aparecido en el diario bonaerense ‘La prensa’ en 1939

Ensayo

Evocación política y social sobre el primer Unamuno

Ensayo

Reflexiones sobre la actualidad del pensamiento de Hegel según Paul Ricoeur

Ensayo

Jeremy Bentham, reconsiderado

Ensayo

La Constitución de 1812 (y II)

Ensayo

La Constitución de 1812 (I)

Ensayo

La Ilustración en España

Ensayo

Kafka: una meditación

Ensayo

Hegel: un contradictorio pensador imprescindible

Ensayo

Baltasar Gracián, el Barroco y el final de la Escuela Española

Ensayo

‘Ser es pensar’. El idealismo filosófico es esencialmente, Hegel

Ensayo

Hegel cumple 250 años

Ensayo

Sagasta, el gran prestidigitador

Ensayo

Andrés Saborit líder socialista

Ensayo

La archiduquesa austriaca… ‘roja’

Ensayo

¡Votes for women!: siete luchadoras que contribuyeron al milagro del voto en los EE.UU

Ensayo

Ideología y política: de Marx a Piketty

Ensayo

El Futurismo de Marinetti condujo directamente al fascismo

Ensayo

Francisco Suárez: Doctor Eximio, filósofo y jurísta

Ensayo

Síntomas psicopatológicos en tres de los principales líderes mundiales,…

Ensayo

Sócrates ¿soldado?

Ensayo

La desamortización general de Mendizábal

Ensayo

Ruido de sables en Washington

Ensayo

Referendum constitucional

Ensayo

La influencia del sufragio femenino en la cultura política

Ensayo

A propósito de Rawls

Ensayo

Duelo sin realidad

Ensayo

Responsabilidad social del periodista ante las crisis

Ensayo

Post-pandemia, una ocasión única para reinventar nuestro mundo

Ensayo

Robert Nozick, un anarquista de derechas

Ensayo

España y la antiEspaña

Ensayo

Alexander Fleming, descubridor de la Penicilina

Ensayo

La gran esperanza frustrada

Ensayo

Aporías, paradojas y dialéctica

Ensayo

El triunfo del Librepensamiento

Ensayo

Conflicto y negociación ¿A quién le puede interesar?

Ensayo

El nacimiento del liberalismo: Spinoza y Locke

Ensayo

John Locke: forjador del liberalismo político

Ensayo

Pensar en grande

Ensayo

La convivencia entre culturas y civilizaciones

Ensayo

Breves notas sobre Benito Pérez Galdós y el socialismo, en las elecciones de 1910

Ensayo

Inteligencia y liderazgo

Ensayo

Alcance militar y geopolitico del Brexit

Ensayo

Aprender a vivir con lo que nos ha tocado

Ensayo

Como seguir siendo cristiano en un tiempo postsecular. Una respuesta a Bonhoeffer.

Ensayo

Progreso y sentido

Ensayo

Rita Levi-Montalcini

Ensayo

Redes infames

Ensayo

Juegos de poder del nacionalismo

Ensayo

Héroe mutilado

Ensayo

Juegos de poder de la información

Ensayo

Sexto Empírico: Una aproximación al escepticismo grecolatino

Ensayo

Habermas-Rawls-Tönnies (y II)

Ensayo

Habermas-Rawls-Tönnies (I)

Ensayo

Repensar la protección de las personas vulnerables en la investigación científica

Ensayo

Decir y representación

Ensayo

La verdad, relativistas, los liberará

Ensayo

¿Cómo feminizar la vida social?

Ensayo

Nietzsche y la breve verdad

Ensayo

Juan López de Hoyos: el nexo entre Erasmo de Rotterdam y Cervantes

Ensayo

Hay mucho de lo que enorgullecerse

Ensayo

Europa un hermoso y original edificio… a medio construir

Ensayo

La estética en Eugenio Trías

Ensayo

Diez años releyendo a Dahrendorf

Ensayo

Consecuencias sociales y políticas de las nuevas tecnologías en el marco del transhumanismo h+ (y II)

Ensayo

Consecuencias sociales y políticas de las nuevas tecnologías en el marco del transhumanismo h+ (I)

Ensayo

Solón puso los cimientos de la democracia ateniense

Ensayo

Lógica, comprensión, traducción. Crítica de la traducción pura

Ensayo

Europa: Sísifo y la piedra

Ensayo

Ángel Fernández de los Ríos, un lugar destacado en la historia de Madrid

Ensayo

Hacia la unidad europea

Ensayo

Magdala o la historia de la trampa

Ensayo

Guillermo de Ockham… es mucho más que su célebre navaja

Ensayo

Política, comienzo incausado del arte de historiar

Ensayo

En el espejo se reflejan… los forajidos

Ensayo

Contra la misoginia, inteligencia y combatividad

Ensayo

El compromiso democrático de John Dewey

Ensayo

Unos meses decisivos para Europa

Ensayo

Infieran, no vaticinen, aborrecedores del lopezobradorismo

Ensayo

Las socialistas belgas hasta finales de los años veinte

Ensayo

Maquiavelo, más allá de los lugares comunes

Ensayo

Sobre la Constitución y su Preámbulo

Ensayo

De tal palo tal astilla

Ensayo

La pérdida del impulso liberal (y II)

Ensayo

La pérdida del Impulso Liberal (I)

Ensayo

Séneca: invitación al diálogo sereno y a la reflexión

Ensayo

Ferdinand Buisson en el laicismo francés

Ensayo

Trasímaco vuelve… o quizás, no se haya ido nunca

Ensayo

Filosofía, enemiga de la economía digital

Ensayo

La reseña crítica de Manuel Cordero de la Restauración de Romanones

Ensayo

El liberalismo en el siglo XXI (I)

Ensayo

El liberalismo en el siglo XXI (y II)

Ensayo

John Rawls: un nuevo paradigma contractualista basado en la justicia redistributiva

Ensayo

Ferdinand Tönnies

Ensayo

Aquí, en la izquierda, no sobra nadie

Ensayo

La ‘Mélange’ ideológica y el ‘soufflé’ estratégico catalán

Ensayo

Guillermo de Torre, heterodoxia frente a conformismo

Ensayo

Un prefacio de Tierno Galván al Contrato Social de Rousseau

Ensayo

El movimiento del espíritu social. De la religión al arte

Ensayo

Fancesco Guicciardini, un diplomático toscano por tierras extremeñas

Ensayo

Norberto Bobbio, más marxiano que marxista

Ensayo

Freud nuestro contemporáneo

Ensayo

La experiencia de Suecia para Andrés Saborit en 1930

Ensayo

La naturaleza en Marx

Ensayo

Las contradicciones de Gertrude Stein

Ensayo

Jean Jaurès, un pacifista y un europeista convencido

Ensayo

Encomienda de moderación

Ensayo

Aproximación a las bases teóricas del Mayo 68

Ensayo

Polibio de megalópolis y los valores republicanos

Ensayo

Una ética ecológica contra el totalitarismo tecnológico

Ensayo

Gioberti o el nacionalismo conservador

Ensayo

Al hilo de unas reflexiones políticas

Ensayo

Karl Korsch: ha vuelto para quedarse

Ensayo

David Harvey: La acumulación por desposesión

Ensayo

Guy Debord: la lucidez anticipatoria

Ensayo

Lo más humano, la idea, es la materia de la historia

Ensayo

Laicidad, sociedad abierta y emancipación ciudadana

Ensayo

Cesare Beccaria, un ilustrado frente a la barbarie

Ensayo

Política y pensamiento científico

Ensayo

El infinito viajar

Ensayo

El político y el científico

Ensayo

Enrique Tierno Galván

Ensayo

Nos sigue haciendo falta Tierno Galván

Ensayo

Albert Camus, un extranjero rebelde entre seres alienados

Ensayo

Los miedos de Baruch Spinoza

Ensayo

Lenin, la Revolución como Ciencia

Ensayo

Virtualidad y cultura (La realidad fingida)

Ensayo

Cataluña y la ‘navaja de Occam’

Ensayo

Epicuro: el filósofo de los placeres moderados

Ensayo

Isaiah Berlin, un excelente y polémico ensayista

Ensayo

Rafael Méndez (1906 – 1991)

Ensayo

La serena inteligencia de Kolakowski

Ensayo

La posibilidad de la utopía

Ensayo

1 de octubre, 2018: días antes de un día después

Ensayo

Año 2018: ¿tiempo de la gran revisión constitucional?

Ensayo

Introducción estival al concepto de ‘liderazgo político’

Ensayo

Todo cambia…algo permanece

Ensayo

El sentimiento trágico de la vida

Ensayo

Adorno: Reflexiones desde la vida dañada

Ensayo

¿Por qué nadie recuerda a Daniel Bensaïd?

Ensayo

Cataluña, ‛casus belli’

Ensayo

Ferrater Mora, un catalán universal

Ensayo

Gramsci y Maquiavelo

Ensayo

La educación y la filosofía como utopía

Ensayo

El laicismo en Habermas y su origen griego

Ensayo

Walter Benjamin, fracturas de la modernidad

Ensayo

Demos la palabra a Herbert Marcuse

Ensayo

Los misterios de Homero

Ensayo

La función de las ideologías según Max Horkheimer

Ensayo

Les presento a Margarita Nelken

Ensayo

Impunidad, no gracias

Ensayo

La vigencia de Erich Fromm

Ensayo

María Zambrano está viva

Ensayo

Buscando a Fernando Pessoa

Ensayo

El encuentro borgiano de Shakespeare y Cervantes

Ensayo

Dones de Amor, ay, cuitas de Amor

Ensayo

Intransigencia y control social: Flaubert y Baudelaire en el banquillo

Ensayo

El día que conocí a Ernesto Cardenal

Ensayo

Li Po y la melancolía

Ensayo

Epicteto de Hiérapolis (55dc/135dc), un esclavo filosófo del periodo helenístico

Ensayo

Gianni Vattimo y el “pensiero debole”