diciembre 2022 - VI Año

ENSAYO

José Giral: la sombra de Azaña, siempre en el ojo del huracán

Portada en 1933 del diario derechista Gracia y Justicia con Lerroux, Azaña y Giral

José Giral Pereira fue un líder político de fuertes convicciones republicanas, colaborador de los proyectos de Azaña, que tuvo importantes responsabilidades académicas y políticas, pero que resulta ser poco conocido, porque por su carácter discreto le hizo permanecer, en muchas ocasiones, en segundo plano y que como tantos exiliados no ha tenido el reconocimiento en nuestro país que se merece.

En el campo profesional, fue químico y farmacéutico, catedrático de Química Orgánica en Salamanca en 1905 y en 1923 en Madrid, obtuvo posteriormente la cátedra de Química Biológica también en Madrid en 1927, y es elegido rector de la Universidad Central en 1931. Desarrolla una amplia vida profesional en el exilio, centrado en la Química del Mar y en el Análisis Bromatológico, y con experiencia tanto en la Química Industrial como en la docencia universitaria, además de en la oficina de farmacia, que fue en muchas ocasiones su medio de vida.

El primer contacto con el extranjero fue, tras obtener la cátedra, una beca de nueve meses de estancia en París, donde quedó impresionado por los estudios prácticos, como lo indica a su regreso. Puede considerarse amigo de Obdulio Fernández, discípulo de Rodríguez Carracido, al que siguió en sus pasos profesionales. José Giral fue socio fundador de la Sociedad Española de Física y Química, y miembro de su primera Junta en 1903 presidida por José Echegaray.

Giral en el Ateneo de Madrid

Como político participó en la huelga general del 17, muy influido por Unamuno, que pedía Cortes Constituyentes, en la caída de la monarquía en el 31, diputado por Cáceres en el 31 y el 36, ministro de Marina de octubre del 31 a junio de 33 y entre febrero y julio del 36, ministro de Estado de mayo del 37 a abril del 38 y sin cartera de septiembre del 36 a mayo del 37, presidente del Gobierno poco después del golpe de Estado del 36, mano derecha de Azaña en Izquierda Republicana, grupo esencial en el 36 y en defensa de la legalidad republicana. Desempeñó importantes misiones diplomáticas tanto en la República como en el exilio, de la que fue presidente, y ejerció una importante labor en el bloqueo que hicieron los países democráticos y la ONU al franquismo, hasta que los norteamericanos en el contexto de la guerra fría impulsaron las bases militares en España.

El momento más delicado resultó ser cuando se produjo el golpe militar del 36, sus colaboradores en los diferentes gobiernos civiles tuvieron que decidir si los responsables militares de su demarcación eran leales, y si tenían la energía y valor suficiente para defender la legalidad republicana. Muchos murieron en el intento, otros con su indecisión favorecieron la eficacia de la secesión. Al final, ante la situación creada, Giral tuvo que apoyarse en muchos casos en las fuerzas sindicales para defender la legalidad republicana. A posteriori todo es más fácil de analizar, pero en aquel momento de confusión entre las presiones revolucionarias y la defensa de la legalidad, la entrega de armas resultaba una herramienta con muchos riesgos, pero el levantamiento sedicioso lo era mucho más.

Sus raíces políticas están en la Ilustración republicana francesa, España era un país que no tuvo una evolución política normal, sino a trompicones, pasó de la monarquía absoluta que dilapidó los restos del Imperio, a unos breves espacios constitucionales a raíz de la Constitución de Cádiz, en unos casos republicanos, en otros monárquicos, con un ejército hipertrofiado a consecuencia de la guerra de África y con un rey dedicado a sus negocios como comisionista, que provocó la dictadura de Primo de Rivera y que se tuvo que conformar después con la dictablanda de Berenguer en el ánimo de mantener el régimen y que al final tuvo que exiliarse ante la presión social.

Giral en su faceta profesional de químico y farmacéutico, puede decirse que fue discípulo de Odón de Buen en la especialidad de química marina en 1921 y desempeñó la presidencia del colegio farmacéutico de Madrid entre 1921 a 1923.

Giral en el Ministerio de Marina…

Como político, se inició en el apoyo a las ideas republicanas de Salmerón, partidario de la separación de Iglesia y Estado, contrario a la pena de muerte, abierto a la colaboración con los partidos de izquierda y con los nacionalistas catalanes. Su farmacia de Atocha 32 resultó ser uno de los puntos de encuentro de los dirigentes de los diferentes grupos republicanos contrarios a la dictadura de Primo de Rivera. Posteriormente el lugar de las intrigas republicanas se traslada al Ateneo de Madrid bajo la presidencia de Azaña y a las reuniones de los círculos masónicos.

En el primer bienio de la II República, Giral es el jefe del grupo parlamentario de Acción Republicana, el grupo de Azaña. La idea de España que defiende oscilaba entre el federalismo y la concepción unitaria,  con un lenguaje de Estado integral. Su primer nombramiento ministerial fue el de Marina.

Giral no dejó de tener presencia en los congresos profesionales, así, en abril de 1934 se celebró en España el IX Congreso Internacional de Química Pura y Aplicada siendo presidente Obdulio Fernández, el tesorero Giral y el secretario general Enrique Moles.

Sus amigos definían su carácter como cortés, amable y educado, con la apariencia severa propia de los tímidos o inseguros.

Fue vicepresidente del Ateneo en 1935 y presidente de su sección científica. Giral lo consideraba la excelencia de la cultura española, elogiando su biblioteca, el nivel de sus conferencias y sus cursos, así como su acogimiento de todas las rebeldías. Esta visión romántica le influyó mucho en la actividad política.

…y la previsión en la defensa ante el Golpe militar

La masonería fue un importante aglutinante entre los militantes de los partidos republicanos, Giral se inició en diciembre de 1926, obtuvo el segundo grado en mayo de 1927 y el tercero antes de la Guerra Civil, su nombre simbólico fue “Noble” y perteneció a la logia Danton número 7 de Madrid, formando parte de la Gran Logia Regional del Centro, perteneciente a la Federación General del Gran Oriente Español. Representó a dicha logia en la asamblea nacional en 1928 y fue vicepresidente de la misma en 1929. La masonería le fue de gran utilidad en los contactos internacionales y resultó siempre un apoyo intelectual en sus actividades políticas.

El papel de Giral en el momento del golpe militar ha sido poco conocido, aunque resultó esencial para desarticular algunos aspectos de la rebelión, como responsable del ministerio de Marina produjo el cese el día 13 de julio de los responsables de las bases de El Ferrol y Cartagena y suspendió las licencias del personal. Ordenó a tres destructores que fuesen a las bases de Barcelona, Cádiz y Almería. Sólo se produjo levantamiento en Cádiz, pero se transmitió inmediatamente por una Red paralela de radiotelegrafistas leales la información al ministerio. La sublevación sólo triunfó en Cádiz, Ceuta y Algeciras. El problema surgió por el descontrol en la represión de los rebeldes, así se actuó sin juicio en el crucero Libertad, con el asesinato de 13 oficiales el 3 de agosto, así mismo en el penal de Mahón se fusilaron a 23 de los 25 oficiales detenidos. Otra situación similar se produjo también el 12 de agosto en el acorazado Jaime I donde se fusilaron 10 oficiales. El 17 de agosto salieron de Cartagena dos barcos con 145 prisioneros a bordo que fueron asesinados. En el Sil 51 presos fueron arrojados al mar. En el España, 147. Es decir, el control de la situación sobre las bases navales no se tradujo en el control de los barcos y sus tripulaciones. Aunque el ministro había dado instrucciones para controlar el golpe en los barcos, por lo que los jefes de máquinas tenían que distribuir armas a la marinería, ante la justificada desconfianza en la oficialidad de mayor rango.

Giral es nombrado Jefe de Gobierno sustituyendo a Casares Quiroga

Hay que recordar la existencia de una organización discreta que asociaba a los militares leales, (sobre todo socialistas y comunistas), la Unión Militar Republicana Antifascista, la UMRA, nacida en 1934, frente a otra que organizaba a los golpistas (principalmente monárquicos y falangistas), la Unión Militar Española, la UME, desde 1933. A las anteriores hay que sumar las redes masónicas, por su naturaleza también discreta, que permitieron obtener información previa muy valiosa sobre aquellos militares proclives al golpe.

Azaña propone a Giral la formación del primer Gobierno en guerra, con las instrucciones de entregar las armas a los sindicatos para defender la República, ante la confusión en los gobiernos militares. El batallón de la motorizada, unidad militar organizada por los socialistas, es el que pudo poner orden en nombre del gobierno. La consecuencia política principal fue el cambio de Gobierno y el nombramiento de Francisco Largo Caballero como presidente el 4 de septiembre. Giral acepta ser ministro sin cartera en el Gobierno de Largo; es decir, un papel de observador sin funciones.

El gobierno Giral fue responsable de la orden de disolución del ejército. El 23 de agosto se instituyeron los tribunales populares con el fin de evitar la acción individual de los incontrolados. El 2 de agosto se decide la incautación por el Estado las industrias abandonadas; el 13 de agosto se clausuraron las organizaciones religiosas que hubieran apoyado el golpe. La política de la Shell hizo que la flota no pudiera repostar en Tánger, mientras sí lo pudo hacer en Gibraltar. Pero no se minaron los puertos, lo que facilitó el trasvase de tropas rebeldes a la península.

Giral en el Gobierno Negrín en el Congreso de Escritores antifascistas

El 18 de mayo se forma el gobierno Negrín, donde Giral asume la cartera de Estado (Asuntos Exteriores). También recibe el encargo de hacerse responsable del intercambio de prisioneros, de acuerdo con la Cruz Roja. 5.000 personas fueron embarcadas por razones de edad hacia el bando rebelde sin contrapartidas por parte de éste. Por otro lado 12.000 se mantuvieron refugiadas en las embajadas. El canje más satisfactorio para Giral resultó ser el de su amigo Odón de Buen y su mujer por dos hermanas de Primo de Rivera.

La relación tan estrecha entre Giral y Azaña durante la guerra civil se vio empañada por el pesimismo de Azaña, pues aquel adopta una posición intermedia entre la de Azaña y el optimismo de Negrín. Giral, más cercano a la posición de Prieto según iba avanzando el conflicto, tras la caída del frente norte, se muestra partidario de una solución negociada que, sin embargo, resultaba imposible ante la cerrazón del otro bando. El gobierno de Negrín en marzo de 1938 destituye a Prieto, pero mantiene a Giral como ministro sin cartera, asumiendo Álvarez del Vayo sus funciones.

Azaña dimite el 28 de febrero al producirse el reconocimiento del gobierno de Burgos por Francia y Gran Bretaña. Aunque Giral es incluido en el último gobierno de Negrín, decide apoyar a la diputación permanente de las Cortes. En mayo Giral, con toda su familia, emprende la marcha al exilio mexicano, donde mantuvo una intensa labor política y científica que requiere un desarrollo pormenorizado en un artículo posterior.

Alfredo Liébana Collado

Químico, Máster en Biotecnología y Profesor en Secundaria, FP y Universidad. Especializado en la formación del profesorado y en el diseño de los estudios en FP

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