enero 2021 - V Año

ENSAYO

María Zambrano está viva

Su pensamiento penetrante, su palabra cálida y su coraje cívico

maria zambrano

¿Por qué dedicar, aquí y ahora, un breve ensayo a María Zambrano? ¿Por qué sigue teniendo vigencia su pensamiento? Desde que era estudiante su figura me ha fascinado. Siendo apenas un adolescente mi padre me habló de ella y luego he ido comprendiendo que su pensamiento y su actitud filosófica son imprescindibles para entender el convulso y en muchos aspectos, frustrado siglo XX por lo que a nuestro país se refiere.

Toda su vida fue una lucha denodada y fecunda por romper los techos de cristal que impedían la visibilidad de la mujer. Se ha dicho que el siglo XX es el siglo de las mujeres. Gracias, sin duda, a unos cientos, miles de pioneras que han empujado la historia hacia la libertad y hacia la igualdad de derechos. Los logros obtenidos son, en buena medida, resultado de la lucha de estas precursoras.

Una anécdota de su infancia resalta a las claras su insatisfacción, su deseo de superación y su constancia. En cierta ocasión le preguntaron:

‘-¿Qué quieres ser de mayor? Contestó que una caja de música, le dijeron: eso no es posible ¿qué quieres ser entonces? centinela las niñas no pueden ser centinela – entonces caballero templario. Y tras una nueva negativa. Respondió filósofa y contra viento y marea consiguió hacer realidad el último de sus sueños infantiles…’

María Zambrano tuvo que hacer frente a enormes dificultades con una salud quebradiza pero con una voluntad de hierro. Muchas veces sintió miedo pero nunca se doblegó. Con un enorme tesón se enfrentó a las adversidades como sólo pueden hacerlo quienes tienen una gran confianza en sí mismos.

Fue discípula de Ortega pero ‘su razón poética’ se aparta del racio-vitalismo orteguiano, para explorar lo sagrado, lo mágico, lo que se ha definido como los ‘inferos’ del alma insistiendo en que en buena medida somos gracias al lenguaje y que el lenguaje nos habita y nos define. Considera que filosófico es el preguntar y preguntarse y poético el hallazgo.

Para ella los sentimientos juegan un destacado papel en el conocimiento. Se entrelazan y no es posible, ni separarlos, ni distinguirlos salvo metodológicamente. Ante la insuficiencia del racionalismo es vital encontrar la relación profunda que existe entre filosofía y poesía. El ser humano se construye, se configura a través de la palabra y de la acción. Quizás, por eso, para María Zambrano, la filosofía tiene que ser capaz de mostrar el fluir de la historia y de la interpretación de la vida. La ‘razón poética’ es un vehículo imprescindible para acceder a lo enigmático, lo misterioso y lo sagrado… por eso, precisamente, por eso, recurre con tanta insistencia a las metáforas. Podría decirse asimismo, que la palabra es decodificada por la conciencia y la conciencia, a su vez, decodificada por el pensamiento poético… así quedan unidos, entrelazados, ‘conciencia’ y ‘ser’.

Su existencia estuvo marcada por la tragedia. Los sueños de libertad que alimentó la República quedaron hechos añicos… y tuvo que emprender un largo y penoso exilio que no concluyó hasta la muerte del dictador y la instauración de la democracia.

zambrano xoptimizadaxEntre los hechos angustiosos que le toco vivir quizás, uno de los que más mella le hicieron fue el fusilamiento de Manuel Muñoz, marido de su hermana Araceli, que tras pasar a Francia al finalizar la Guerra Civil, fue detenido por la Gestapo, devuelto a España y fusilado poco después sin escuchar las voces de clemencia. La salud psíquica de Araceli se vio afectada y María tuvo un comportamiento ejemplar acompañándola y cuidándola hasta su muerte.

El exilio de María Zambrano me sugiere que no comprenderemos nuestra historia, nuestro pensamiento y nuestra literatura, hasta que no incorporemos a nuestra visión de la realidad, las aportaciones de los españoles trasterrados. Su abnegación, sus creaciones y su contribución humanística y científica deberían ser más conocidos y gozar de una influencia más amplia en nuestra cultura.

Muchos de los personajes a los que dedicó sus ensayos y su exploración filosófica están marcados por la tragedia: EDIPO, cuya mayor desdicha es ignorar quien es; IFIGENIA, víctima inocente, sacrificada por ambiciones, prejuicios y supersticiones o BENINA, la protagonista de «Misericordia» de Pérez Galdós, arrojada a una institución de beneficencia tras muchos años de ejercer la mendicidad para alimentar a una familia egoísta y orgullosa y, por encima de todas, ANTÍGONA, que María, reinterpreta y actualiza asociándola al drama de la represión franquista y de los muertos sin sepultura.

1-maria-zambranoEn este repaso rápido de su itinerario vital y filosófico, me parecen significativos los valores republicanos en los que creyó y practicó durante toda su existencia. Es importante el hogar en que se nace. Los padres de María, Blas y Araceli fueron maestros republicanos, que se desvivieron por llevar la cultura al pueblo y, sacar a España de la indolencia, del analfabetismo y del atraso. Su padre fue, también, Inspector de Enseñanza, socialista y masón. En Segovia existía una tertulia que se desarrollaba en el Café La Unión, a la que junto a Blas Zambrano no faltaba nunca Antonio Machado, también la frecuentaban intelectuales y artistas como el escultor Emiliano Barral…

Entre los valores que generosamente practicó, cabe señalar: la solidaridad, el compromiso, la equidad, la entrega y esa capacidad para ponerse en el lugar del otro.

María que se había educado en la ILE, demostró su vinculación ideológica y afectiva con la labor de extensión cultural de la República, participando, por ejemplo, junto a Luis Cernuda, Federico García Lorca y muchos otros en las Misiones Pedagógicas.

¿Quiénes fueron sus amigos y las personas con las que más se relacionó? El listado es largo y, por tanto, me limitaré a señalar a algunos como Antonio Machado, Miguel Hernández, el pintor Ramón Gaya, con quien sostenía animadas charlas en el Caffe Greco, de la Via Condotti de Roma, Américo Castro, Alejo Carpentier, Octavio Paz… en incluso Albert Camus.

arc 234980 gEl mejor tributo que puede rendirse a una pensadora como María Zambrano es leer y releer sus obras, pensar y repensar los problemas que analiza y sus hallazgos poéticos. Ahí están, si hay que recordar algunas: Delirio y destino, El pensamiento vivo de Séneca, La tumba de Antígona, Persona y democracia o España sueño y verdad. Una prueba más de la intuición y de la inteligencia de María Zambrano es que sus libros tienen tanta actualidad, hoy, como en el momento en que fueron escritos. Pensemos, sin ir más lejos, en La agonía de Europa, donde da la impresión que está diagnosticando lo que nos sucede en tiempos de crisis, posverdad y hechos alternativos.

Los reconocimientos que se dispensaron a María Zambrano fueron tardíos y durante años estuvo, sepultada en vida, bajo una losa de olvido. Tenemos que remontarnos a 1981 año en el que obtiene el Premio Príncipe de Asturias de Humanidades, a 1987 en que se crea la Fundación María Zambrano en Vélez-Málaga y 1988 en que obtiene el Cervantes, cuando su salud está ya muy quebrantada. La actriz Berta Riaza leyó unas emotivas palabras, en nombre de la pensadora, agradeciendo la distinción.

En su libro Claros del Bosque sostiene que la palabra auténtica es más, mucho más que comunicación. No me resisto a dejar que sea una cita de María Zambrano la que ponga el punto final a esta reflexión sobre una filósofa dotada de una gran fuerza interior y de un coraje cívico excepcional.

‘la palabra no destinada al consumo es la que nos constituye: la palabra
que no hablamos, la que habla en nosotros y nosotros,
a veces, trasladamos en decir’

 

ARTÍCULOS PUBLICADOS EN ENSAYO

Ensayo

Diógenes de Sinope: un filósofo desarraigado, provocador y subversivo

Ensayo

Hechos y razones contra obsesiones delirantes

Ensayo

Análisis de los resultados de las elecciones en EE.UU

Ensayo

En torno a la dialéctica del Amo y el Esclavo en Hegel

Ensayo

¿Qué clase de mundo nos dejará el Covid 19?

Ensayo

José Ballester Gozalvo, una biografía entre la pedagogía y la política

Ensayo

Naturalismo y religión en el debate entre Habermas y Ratzinger

Ensayo

Acerca del amor

Ensayo

La política de Balmes

Ensayo

Thomas Jefferson reivindicado

Ensayo

España, en la atención y en los escritos de Engels

Ensayo

Engels y Marx

Ensayo

Friedrich Engels: su actualidad y virtualidad

Ensayo

Recordando a Friedrich Engels, un ágil y demoledor polemista

Ensayo

Donoso Cortés y el romanticismo político

Ensayo

Un ensayo de María de Maeztu sobre Emilia Pardo Bazán, aparecido en el diario bonaerense ‘La prensa’ en 1939

Ensayo

Evocación política y social sobre el primer Unamuno

Ensayo

Reflexiones sobre la actualidad del pensamiento de Hegel según Paul Ricoeur

Ensayo

Jeremy Bentham, reconsiderado

Ensayo

La Constitución de 1812 (y II)

Ensayo

La Constitución de 1812 (I)

Ensayo

La Ilustración en España

Ensayo

Kafka: una meditación

Ensayo

Hegel: un contradictorio pensador imprescindible

Ensayo

Baltasar Gracián, el Barroco y el final de la Escuela Española

Ensayo

‘Ser es pensar’. El idealismo filosófico es esencialmente, Hegel

Ensayo

Hegel cumple 250 años

Ensayo

Sagasta, el gran prestidigitador

Ensayo

Andrés Saborit líder socialista

Ensayo

La archiduquesa austriaca… ‘roja’

Ensayo

¡Votes for women!: siete luchadoras que contribuyeron al milagro del voto en los EE.UU

Ensayo

El Futurismo de Marinetti condujo directamente al fascismo

Ensayo

Francisco Suárez: Doctor Eximio, filósofo y jurísta

Ensayo

Síntomas psicopatológicos en tres de los principales líderes mundiales,…

Ensayo

Sócrates ¿soldado?

Ensayo

La desamortización general de Mendizábal

Ensayo

Ruido de sables en Washington

Ensayo

Referendum constitucional

Ensayo

La influencia del sufragio femenino en la cultura política

Ensayo

A propósito de Rawls

Ensayo

Duelo sin realidad

Ensayo

Responsabilidad social del periodista ante las crisis

Ensayo

Post-pandemia, una ocasión única para reinventar nuestro mundo

Ensayo

Robert Nozick, un anarquista de derechas

Ensayo

España y la antiEspaña

Ensayo

Alexander Fleming, descubridor de la Penicilina

Ensayo

La gran esperanza frustrada

Ensayo

Aporías, paradojas y dialéctica

Ensayo

El triunfo del Librepensamiento

Ensayo

Conflicto y negociación ¿A quién le puede interesar?

Ensayo

El nacimiento del liberalismo: Spinoza y Locke

Ensayo

John Locke: forjador del liberalismo político

Ensayo

Pensar en grande

Ensayo

La convivencia entre culturas y civilizaciones

Ensayo

Breves notas sobre Benito Pérez Galdós y el socialismo, en las elecciones de 1910

Ensayo

Inteligencia y liderazgo

Ensayo

Alcance militar y geopolitico del Brexit

Ensayo

Aprender a vivir con lo que nos ha tocado

Ensayo

Como seguir siendo cristiano en un tiempo postsecular. Una respuesta a Bonhoeffer.

Ensayo

Progreso y sentido

Ensayo

Rita Levi-Montalcini

Ensayo

Redes infames

Ensayo

Juegos de poder del nacionalismo

Ensayo

Héroe mutilado

Ensayo

Juegos de poder de la información

Ensayo

Sexto Empírico: Una aproximación al escepticismo grecolatino

Ensayo

Habermas-Rawls-Tönnies (y II)

Ensayo

Habermas-Rawls-Tönnies (I)

Ensayo

Repensar la protección de las personas vulnerables en la investigación científica

Ensayo

Decir y representación

Ensayo

La verdad, relativistas, los liberará

Ensayo

¿Cómo feminizar la vida social?

Ensayo

Nietzsche y la breve verdad

Ensayo

Juan López de Hoyos: el nexo entre Erasmo de Rotterdam y Cervantes

Ensayo

Hay mucho de lo que enorgullecerse

Ensayo

Europa un hermoso y original edificio… a medio construir

Ensayo

La estética en Eugenio Trías

Ensayo

Diez años releyendo a Dahrendorf

Ensayo

Consecuencias sociales y políticas de las nuevas tecnologías en el marco del transhumanismo h+ (y II)

Ensayo

Consecuencias sociales y políticas de las nuevas tecnologías en el marco del transhumanismo h+ (I)

Ensayo

Solón puso los cimientos de la democracia ateniense

Ensayo

Lógica, comprensión, traducción. Crítica de la traducción pura

Ensayo

Europa: Sísifo y la piedra

Ensayo

Ángel Fernández de los Ríos, un lugar destacado en la historia de Madrid

Ensayo

Hacia la unidad europea

Ensayo

Magdala o la historia de la trampa

Ensayo

Guillermo de Ockham… es mucho más que su célebre navaja

Ensayo

Política, comienzo incausado del arte de historiar

Ensayo

En el espejo se reflejan… los forajidos

Ensayo

Contra la misoginia, inteligencia y combatividad

Ensayo

El compromiso democrático de John Dewey

Ensayo

Unos meses decisivos para Europa

Ensayo

Infieran, no vaticinen, aborrecedores del lopezobradorismo

Ensayo

Maquiavelo, más allá de los lugares comunes

Ensayo

Sobre la Constitución y su Preámbulo

Ensayo

De tal palo tal astilla

Ensayo

La pérdida del impulso liberal (y II)

Ensayo

La pérdida del Impulso Liberal (I)

Ensayo

Séneca: invitación al diálogo sereno y a la reflexión

Ensayo

Ferdinand Buisson en el laicismo francés

Ensayo

Trasímaco vuelve… o quizás, no se haya ido nunca

Ensayo

Filosofía, enemiga de la economía digital

Ensayo

La reseña crítica de Manuel Cordero de la Restauración de Romanones

Ensayo

El liberalismo en el siglo XXI (I)

Ensayo

El liberalismo en el siglo XXI (y II)

Ensayo

John Rawls: un nuevo paradigma contractualista basado en la justicia redistributiva

Ensayo

Ferdinand Tönnies

Ensayo

La ‘Mélange’ ideológica y el ‘soufflé’ estratégico catalán

Ensayo

Guillermo de Torre, heterodoxia frente a conformismo

Ensayo

Un prefacio de Tierno Galván al Contrato Social de Rousseau

Ensayo

El movimiento del espíritu social. De la religión al arte

Ensayo

Fancesco Guicciardini, un diplomático toscano por tierras extremeñas

Ensayo

Norberto Bobbio, más marxiano que marxista

Ensayo

Freud nuestro contemporáneo

Ensayo

La experiencia de Suecia para Andrés Saborit en 1930

Ensayo

Las contradicciones de Gertrude Stein

Ensayo

Jean Jaurès, un pacifista y un europeista convencido

Ensayo

Encomienda de moderación

Ensayo

Aproximación a las bases teóricas del Mayo 68

Ensayo

Polibio de megalópolis y los valores republicanos

Ensayo

Una ética ecológica contra el totalitarismo tecnológico

Ensayo

Gioberti o el nacionalismo conservador

Ensayo

Al hilo de unas reflexiones políticas

Ensayo

Karl Korsch: ha vuelto para quedarse

Ensayo

David Harvey: La acumulación por desposesión

Ensayo

Guy Debord: la lucidez anticipatoria

Ensayo

Lo más humano, la idea, es la materia de la historia

Ensayo

Cesare Beccaria, un ilustrado frente a la barbarie

Ensayo

Política y pensamiento científico

Ensayo

El infinito viajar

Ensayo

El político y el científico

Ensayo

Albert Camus, un extranjero rebelde entre seres alienados

Ensayo

Los miedos de Baruch Spinoza

Ensayo

Virtualidad y cultura (La realidad fingida)

Ensayo

Cataluña y la ‘navaja de Occam’

Ensayo

Epicuro: el filósofo de los placeres moderados

Ensayo

Isaiah Berlin, un excelente y polémico ensayista

Ensayo

Rafael Méndez (1906 – 1991)

Ensayo

La serena inteligencia de Kolakowski

Ensayo

La posibilidad de la utopía

Ensayo

1 de octubre, 2018: días antes de un día después

Ensayo

Año 2018: ¿tiempo de la gran revisión constitucional?

Ensayo

Introducción estival al concepto de ‘liderazgo político’

Ensayo

Todo cambia…algo permanece

Ensayo

El sentimiento trágico de la vida

Ensayo

Adorno: Reflexiones desde la vida dañada

Ensayo

¿Por qué nadie recuerda a Daniel Bensaïd?

Ensayo

Cataluña, ‛casus belli’

Ensayo

Ferrater Mora, un catalán universal

Ensayo

Gramsci y Maquiavelo

Ensayo

La educación y la filosofía como utopía

Ensayo

Walter Benjamin, fracturas de la modernidad

Ensayo

Demos la palabra a Herbert Marcuse

Ensayo

Los misterios de Homero

Ensayo

La función de las ideologías según Max Horkheimer

Ensayo

Les presento a Margarita Nelken

Ensayo

Impunidad, no gracias

Ensayo

La vigencia de Erich Fromm

Ensayo

María Zambrano está viva

Ensayo

Buscando a Fernando Pessoa

Ensayo

El encuentro borgiano de Shakespeare y Cervantes

Ensayo

Dones de Amor, ay, cuitas de Amor

Ensayo

Intransigencia y control social: Flaubert y Baudelaire en el banquillo

Ensayo

El día que conocí a Ernesto Cardenal

Ensayo

Li Po y la melancolía

Ensayo

Epicteto de Hiérapolis (55dc/135dc), un esclavo filosófo del periodo helenístico

Ensayo

Gianni Vattimo y el “pensiero debole”