noviembre 2020 - IV Año

ENSAYO

Walter Benjamin, fracturas de la modernidad

Por Félix Recio (Profesor titular de la UCM. Psicoanalista).-

w2Walter Benjamin, aborda la modernidad desde diferentes ángulos : el barroco, como umbral de lo moderno, en su libro sobre «El Trauerspiel, el origen del drama barroco alemán». La eclosión de la mercancía en los pasajes parisinos del siglo XIX, en «El Libro de los Pasajes», libro que quedó inacabado. También abordó, el progreso y la historia, en «Las tesis sobre la filosofía de la historia».

En otros muchos textos, de menor extensión se aborda la modernidad, en «Calles de dirección única», este libro, construidos con fragmentos a la manera de un collage, tiene un parentesco, por su modalidad de escritura, con el Libro de los Pasajes. La influencia del surrealismo y del montaje cinematográfico del cine soviético, hace, que Benjamín, monte un libro, creando una «constelación», que revele una «iluminación profana», el «aura» que encontrará en la fotografía de Eugène Atget, lo efímero redimido del tiempo fijado por medio de un ojo mecánico. Dar lugar a lo excluido, redimirlo, operar contra el olvido, será una constante en su pensamiento. Para Benjamin, «el historiador tiene como tarea la interpretación de los sueños» siendo su misión «provocar el despertar de las ensoñaciones colectivas». Despertar a lo que queda excluido de las ensoñaciones del progreso y de las mercancías, critica a la modernidad que enlaza con la realizada por Adorno y Horkheimer, en su «Dialéctica de la Ilustración»: «la Ilustración desviada de su camino, deviene en un mito». Ensoñación o mito, de nuestro presente, el propio Adorno, escribirá un libro fragmentario «Mínima moralia», como su maestro Benjamin pues el presente es poliédrico y tiene muchos ángulos de abordaje.

Benjamin, se ocupará del lenguaje, de la violencia, de la infancia, de la arquitectura de hierro y cristal, de la fotografía, de Brecht, de Baudelaire, de Kafka, etc. de todo aquello que le permita hacer un diagnostico de nuestra modernidad.

BaudalaireEl libro sobre el Trauerspiel, el inacabado sobre los Pasajes y las Tesis sobre la filosofía de la historia, tienen en común un concepto eje que atraviesa su obra, este concepto es la teoría de la alegoría. Esta teoría se formula en su libro sobre el barroco, para modularse como fantasmagoría en el libro de los Pasajes y como trauma en el Ángel de la Historia, es la teoría de la alegoría, lo que da forma al pensamiento dialéctico de Benjamin, como una dialéctica en suspenso, solidaria de la dialéctica negativa de Adorno. Dialéctica en suspenso, pues no hay síntesis, ya que horada y perturba, al igual que la alegoría, lo que ella misma representa.

El Barroco, como umbral de lo moderno, es el intento de responder a la caída de algunos referentes y certezas instaladas. La reversibilidad de la realidad con la ficción y el sueño, la melancolía barroca, el desengaño y la duda, son respuestas a una crisis de valores. De Cervantes a Calderón, pasando por Descartes. La increencia barroca es solidaria de una certeza, que Benjamin considera propia de «la historia natural». Certeza de la erosión, de la ruina, de las dentelladas del tiempo. La calavera será una imagen relevante en el topos barroco, baste recordar la calavera en anamorfosis en el cuadro «los embajadores» de Holbein, cuadro que es en sí mismo una alegoría de «la vanitas».

La alegoría a diferencia del símbolo, remite a la historia y dialectíza aquello que representa, introduciendo una tensión en lo representado. Para Benjamin, la alegoría es una «imagen que piensa», una «dialéctica en suspenso». Pues lo representado solo es con su envés. Solo hay luz a partir de la sombra.

walter-benjamin1Los pasajes parisinos del siglo XIX se construyeron como un lugar donde exhibir el brillo de las mercancías. Calles interiores pues atraviesan una manzana de edificios, lo exterior y lo interior, se conecta por esta solución arquitectónica. Innovación espacial adecuada a la naturaleza de la mercancía, a su forma de ser fantasmagórica. Benjamin, va más allá del carácter fetichista de la mercancía, señalado por Marx, pues al fetichismo se añade la fantasmagoría o ensueño que la mercancía produce, coloniza así el «espacio interior» del ensueño colectivo.

Para Freud y para Marx, el fetichismo es un desplazamiento metonímico. La mercancía o el objeto fetiche obtienen su valor velando el origen de este. El trabajo o la sexualidad transfieren su valor a la mercancía, o al objeto, de tal manera que parece que «el valor emana de la mercancía misma», velando el trabajo que la ha producido. La mercancía, para Benjamin, anuda el fetichismo a su carácter fantasmagórico, pues estas más allá de su materialidad son imágenes desiderativas, se muestran a la contemplación en los escaparates de los pasajes, pero ente el público y la mercancía exhibida hay un cristal «ver y no tocar», promesas incumplidas que alimentan el deseo de su cumplimiento. Adorno, decia «el capitalismo promete mucho y miente más». Cuando Benjamin escribe el Libro de los Pasajes, muchos de estos ya han sido demolidos pues la mercancía se expande por todo el conjunto de la ciudad. El Pasaje es así metáfora que revela el carácter desiderativo de la mercancía. El capitalismo, no solo requiere incorporar la fuerza de trabajo en la producción, también necesita estandarizar los deseos para sostener el consumo de lo que produce.

angelus-novus-de-paul-klee-y-retrato-de-walter-benjaminAngelus novus de Paul Klee y Walter BenjaminEl angel de la historia, en las «Tesis sobre la filosofía de la historia», tiene las alas desplegadas, está a punto de tomar vuelo pues la historia y el progreso le empuja de forma irremediable hacia delante y no obstante el ángel mira, con ojos desorbitados, hacia atrás. Lo que observa no lo vemos, queda fuera de la representación, es todo aquello no representado, pero convocado por la mirada desorbitada del angel. Las ruinas, lo excluido, la barbarie, como el lado de sombra del progreso mismo.

El ángelus novus, es una pequeña acuarela, pintada por Paul Klee, que acompañó siempre a Benjamin, nunca se desprendió de ella. Pues, en sí misma, es una imagen alegorica, una dialéctica en suspenso sin posibilidad de síntesis. El ángel está en el entre-dos, entre el progreso de la historia y su envés, una «imagen que piensa».

Para abordar la modernidad hay que dirigir la mirada a los restos, a esos restos que se producen y a su vez se olvidan. Producción y olvido, son mimbres del sueño del capitalismo, de «la ilustración devenida en mito» (Adorno y Horkheimer).

La alegoría recorre el pensamiento de Walter Benjamin, he querido trabajarla a través de tres calas, donde esta se puntúa y se matiza de forma diferente. Pensamiento alegórico como caducidad, como fantasmagoría y como trauma: La alegoría barroca, en el libro sobre el drama barroco alemán, con la presencia de la caducidad, aportada por «la historia natural», allí donde lo estable e instituido hacen su despliegue. Las imágenes desiderativas de la mercancía, cebo que vela su no cumplimiento, pues se trata solo de expectativas soñadas, en el libro de los Pasajes. Por último, el carácter traumático del ángel de historia, un trauma es lo que siempre retorna, lo irrepresentable que puja por ser representado, lo que no cesa de no escribirse. El ángel de la historia lo convoca a través de su mirada, lo redime haciéndolo presente. No olvidar lo excluido para así provocar el despertar.

 

ARTÍCULOS PUBLICADOS EN ENSAYO

Ensayo

Donoso Cortés y el romanticismo político

Ensayo

Un ensayo de María de Maeztu sobre Emilia Pardo Bazán, aparecido en el diario bonaerense ‘La prensa’ en 1939

Ensayo

Evocación política y social sobre el primer Unamuno

Ensayo

Reflexiones sobre la actualidad del pensamiento de Hegel según Paul Ricoeur

Ensayo

Jeremy Bentham, reconsiderado

Ensayo

La Constitución de 1812 (y II)

Ensayo

La Constitución de 1812 (I)

Ensayo

La Ilustración en España

Ensayo

Kafka: una meditación

Ensayo

Hegel: un contradictorio pensador imprescindible

Ensayo

Baltasar Gracián, el Barroco y el final de la Escuela Española

Ensayo

‘Ser es pensar’. El idealismo filosófico es esencialmente, Hegel

Ensayo

Hegel cumple 250 años

Ensayo

Sagasta, el gran prestidigitador

Ensayo

Andrés Saborit líder socialista

Ensayo

La archiduquesa austriaca… ‘roja’

Ensayo

¡Votes for women!: siete luchadoras que contribuyeron al milagro del voto en los EE.UU

Ensayo

El Futurismo de Marinetti condujo directamente al fascismo

Ensayo

Francisco Suárez: Doctor Eximio, filósofo y jurísta

Ensayo

Síntomas psicopatológicos en tres de los principales líderes mundiales,…

Ensayo

Sócrates ¿soldado?

Ensayo

La desamortización general de Mendizábal

Ensayo

Ruido de sables en Washington

Ensayo

Referendum constitucional

Ensayo

La influencia del sufragio femenino en la cultura política

Ensayo

A propósito de Rawls

Ensayo

Duelo sin realidad

Ensayo

Responsabilidad social del periodista ante las crisis

Ensayo

Post-pandemia, una ocasión única para reinventar nuestro mundo

Ensayo

Robert Nozick, un anarquista de derechas

Ensayo

España y la antiEspaña

Ensayo

Alexander Fleming, descubridor de la Penicilina

Ensayo

La gran esperanza frustrada

Ensayo

Aporías, paradojas y dialéctica

Ensayo

El triunfo del Librepensamiento

Ensayo

Conflicto y negociación ¿A quién le puede interesar?

Ensayo

El nacimiento del liberalismo: Spinoza y Locke

Ensayo

John Locke: forjador del liberalismo político

Ensayo

Pensar en grande

Ensayo

La convivencia entre culturas y civilizaciones

Ensayo

Breves notas sobre Benito Pérez Galdós y el socialismo, en las elecciones de 1910

Ensayo

Inteligencia y liderazgo

Ensayo

Alcance militar y geopolitico del Brexit

Ensayo

Aprender a vivir con lo que nos ha tocado

Ensayo

Como seguir siendo cristiano en un tiempo postsecular. Una respuesta a Bonhoeffer.

Ensayo

Progreso y sentido

Ensayo

Rita Levi-Montalcini

Ensayo

Redes infames

Ensayo

Juegos de poder del nacionalismo

Ensayo

Héroe mutilado

Ensayo

Juegos de poder de la información

Ensayo

Sexto Empírico: Una aproximación al escepticismo grecolatino

Ensayo

Habermas-Rawls-Tönnies (y II)

Ensayo

Habermas-Rawls-Tönnies (I)

Ensayo

Repensar la protección de las personas vulnerables en la investigación científica

Ensayo

Decir y representación

Ensayo

La verdad, relativistas, los liberará

Ensayo

¿Cómo feminizar la vida social?

Ensayo

Nietzsche y la breve verdad

Ensayo

Juan López de Hoyos: el nexo entre Erasmo de Rotterdam y Cervantes

Ensayo

Hay mucho de lo que enorgullecerse

Ensayo

Europa un hermoso y original edificio… a medio construir

Ensayo

La estética en Eugenio Trías

Ensayo

Diez años releyendo a Dahrendorf

Ensayo

Consecuencias sociales y políticas de las nuevas tecnologías en el marco del transhumanismo h+ (y II)

Ensayo

Consecuencias sociales y políticas de las nuevas tecnologías en el marco del transhumanismo h+ (I)

Ensayo

Solón puso los cimientos de la democracia ateniense

Ensayo

Lógica, comprensión, traducción. Crítica de la traducción pura

Ensayo

Europa: Sísifo y la piedra

Ensayo

Ángel Fernández de los Ríos, un lugar destacado en la historia de Madrid

Ensayo

Hacia la unidad europea

Ensayo

Magdala o la historia de la trampa

Ensayo

Guillermo de Ockham… es mucho más que su célebre navaja

Ensayo

Política, comienzo incausado del arte de historiar

Ensayo

En el espejo se reflejan… los forajidos

Ensayo

Contra la misoginia, inteligencia y combatividad

Ensayo

El compromiso democrático de John Dewey

Ensayo

Unos meses decisivos para Europa

Ensayo

Infieran, no vaticinen, aborrecedores del lopezobradorismo

Ensayo

Maquiavelo, más allá de los lugares comunes

Ensayo

Sobre la Constitución y su Preámbulo

Ensayo

De tal palo tal astilla

Ensayo

La pérdida del impulso liberal (y II)

Ensayo

La pérdida del Impulso Liberal (I)

Ensayo

Séneca: invitación al diálogo sereno y a la reflexión

Ensayo

Ferdinand Buisson en el laicismo francés

Ensayo

Trasímaco vuelve… o quizás, no se haya ido nunca

Ensayo

Filosofía, enemiga de la economía digital

Ensayo

La reseña crítica de Manuel Cordero de la Restauración de Romanones

Ensayo

El liberalismo en el siglo XXI (I)

Ensayo

El liberalismo en el siglo XXI (y II)

Ensayo

John Rawls: un nuevo paradigma contractualista basado en la justicia redistributiva

Ensayo

Ferdinand Tönnies

Ensayo

La ‘Mélange’ ideológica y el ‘soufflé’ estratégico catalán

Ensayo

Guillermo de Torre, heterodoxia frente a conformismo

Ensayo

Un prefacio de Tierno Galván al Contrato Social de Rousseau

Ensayo

El movimiento del espíritu social. De la religión al arte

Ensayo

Fancesco Guicciardini, un diplomático toscano por tierras extremeñas

Ensayo

Norberto Bobbio, más marxiano que marxista

Ensayo

Freud nuestro contemporáneo

Ensayo

La experiencia de Suecia para Andrés Saborit en 1930

Ensayo

Las contradicciones de Gertrude Stein

Ensayo

Jean Jaurès, un pacifista y un europeista convencido

Ensayo

Encomienda de moderación

Ensayo

Aproximación a las bases teóricas del Mayo 68

Ensayo

Polibio de megalópolis y los valores republicanos

Ensayo

Una ética ecológica contra el totalitarismo tecnológico

Ensayo

Gioberti o el nacionalismo conservador

Ensayo

Al hilo de unas reflexiones políticas

Ensayo

Karl Korsch: ha vuelto para quedarse

Ensayo

David Harvey: La acumulación por desposesión

Ensayo

Guy Debord: la lucidez anticipatoria

Ensayo

Lo más humano, la idea, es la materia de la historia

Ensayo

Cesare Beccaria, un ilustrado frente a la barbarie

Ensayo

Política y pensamiento científico

Ensayo

El infinito viajar

Ensayo

El político y el científico

Ensayo

Albert Camus, un extranjero rebelde entre seres alienados

Ensayo

Los miedos de Baruch Spinoza

Ensayo

Virtualidad y cultura (La realidad fingida)

Ensayo

Cataluña y la ‘navaja de Occam’

Ensayo

Epicuro: el filósofo de los placeres moderados

Ensayo

Isaiah Berlin, un excelente y polémico ensayista

Ensayo

Rafael Méndez (1906 – 1991)

Ensayo

La serena inteligencia de Kolakowski

Ensayo

La posibilidad de la utopía

Ensayo

1 de octubre, 2018: días antes de un día después

Ensayo

Año 2018: ¿tiempo de la gran revisión constitucional?

Ensayo

Introducción estival al concepto de ‘liderazgo político’

Ensayo

Todo cambia…algo permanece

Ensayo

El sentimiento trágico de la vida

Ensayo

Adorno: Reflexiones desde la vida dañada

Ensayo

¿Por qué nadie recuerda a Daniel Bensaïd?

Ensayo

Cataluña, ‛casus belli’

Ensayo

Ferrater Mora, un catalán universal

Ensayo

Gramsci y Maquiavelo

Ensayo

La educación y la filosofía como utopía

Ensayo

Walter Benjamin, fracturas de la modernidad

Ensayo

Demos la palabra a Herbert Marcuse

Ensayo

Los misterios de Homero

Ensayo

La función de las ideologías según Max Horkheimer

Ensayo

Les presento a Margarita Nelken

Ensayo

Impunidad, no gracias

Ensayo

La vigencia de Erich Fromm

Ensayo

María Zambrano está viva

Ensayo

Buscando a Fernando Pessoa

Ensayo

El encuentro borgiano de Shakespeare y Cervantes

Ensayo

Dones de Amor, ay, cuitas de Amor

Ensayo

Intransigencia y control social: Flaubert y Baudelaire en el banquillo

Ensayo

El día que conocí a Ernesto Cardenal

Ensayo

Li Po y la melancolía

Ensayo

Epicteto de Hiérapolis (55dc/135dc), un esclavo filosófo del periodo helenístico

Ensayo

Gianni Vattimo y el “pensiero debole”